El cura villero José María Di Paola resaltó la evolución en las condiciones de vida de quienes asisten a los centros barriales del Hogar de Cristo, al exponer los resultados de una investigación privada.

De acuerdo con el estudio, personas en situaciones de vulnerabilidad y psicoadicciones que pasaron desde la crisis socioeconómica de 2001 por los centros barriales del Hogar de Cristo en barrios populares y villas de emergencia “mejoraron su situación de vida”.

La investigación incluyó seis aspectos (satisfacción de necesidades básicas, salud, relaciones, situación judicial, educación y trabajo) y concluyó que el 94% de los asistentes a los centros barriales mejoró su alimentación; el 50%, su situación habitacional y el 90%, su cuidado personal.

En tanto, el 79% redujo la frecuencia en el consumo de sustancias; el 64%, mejoró su autoestima y el 56%, su relación con el entorno, el 64% incrementó el interés por estudiar y 44% evolucionó en su situación económica.

Así lo confirmó Di Paola en una conferencia de prensa en la que mostró los resultados de la investigación, que indagó sobre la “Evaluación de impacto integral de los Centros Barriales del Hogar de Cristo”.

El análisis expone los resultados de una pesquisa a cargo de Ann Elizabeth Mitchell, investigadora y docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Católica Argentina (UCA).

La pregunta inicial de la indagación fue, “¿Qué cambios positivos se registraron en las vidas de aquellos encuestados que pasaron por los centros barriales del Hogar de Cristo?”.

Un Centro Barrial del Hogar de Cristo es un espacio con referentes concretos en compromiso con el necesitado en barrios populares y villas de emergencia que, trabajando articuladamente con Cáritas Argentina, tienen como finalidad dar respuesta integral a situaciones de vulnerabilidad social y/o consumos problemáticos de sustancias psicoactivas, “poniendo en primer lugar a la persona y sus cualidades”, según se informó a la prensa.