Se trata de Berny Garay Pringles por Thapa/Nido (Gran Premio), Ivana Salemi (Premio Beca Residente) por Fibras, y el Colectivo de Artistas del Valle Kalchaquí (Premio Beca Joven) por Caminata Ancestral a través del Valle Calchaquí, quienes se destacaron entre los 289 proyectos llegados de catorce provincias argentinas.

“Estamos felices de anunciar a los ganadores de un premio que invita a los artistas al desafío de plasmar en una obra y con nuestro acompañamiento esas ideas que tal vez por mucho tiempo estuvieron rondando por sus cabezas y por falta de oportunidades no pudieron concretarlas. El Kemble es eso, un desafío, una oportunidad y una construcción compartida”, dijo Eleonora Jaureguiberry, secretaria de Cultura y Ciudad de San Isidro.

El concurso, concebido como una plataforma de becas, entregará este año un monto total de $1.200.000, que se darán por etapas conforme al avance de los proyectos, y se repartirán del siguiente modo: Gran Premio, $600.000 y el resto por partes iguales para el Premio Beca Joven (hasta 35 años) y el Premio Beca Residente (para residente del municipio).

“Hay un interés común en los tres proyectos premiados vinculado con la investigación de ciertos saberes desplazados de los canónicos académicos y consolidados en el gran circuito del arte, y que rescatan y conectan con otros saberes y producciones poéticas desde una operatoria en territorio. Son proyectos muy abiertos y con mucho desafío técnico y poético por delante”, comentó el artista visual, investigador y curador Andrés Labaké, coordinador del jurado y a cargo de las tutorías profesionales.

Así, el jurado formado por Gabriel Baggio, Marcela Cabutti (artistas visuales) y Mariana Marchesi (Directora Artística del Museo Nacional de Bellas Artes) tuvo ayer una ardua tarea por el gran nivel de los proyectos y tras cinco horas de escucha y enriquecerse con la mirada del otro llegó a un fallo consensuado.

El sanjuanino Garay Pringles, que ahora firma sus trabajos como Brayan Sticks, propuso una investigación de campo a partir de Francisco Ortega (y su familia), que vive Monterricos, un pueblo cercano a la capital jujeña, se presenta como un artista autodidacta y se piensa como un hombre sin origen.

Un trabajo que concluirá con una película instalación, con las herramientas del lenguaje cinematográfico documental y del arte contemporáneo, y con los insumos que surjan de los registros y construcciones visuales, auditivas y ficcionales obtenidos en el propio territorio, sobre el origen, trayectoria, mundo poético y de fantasía en torno de este artista y su particular universo llamado Enti Enti. ¿Por qué una historia perdida en las fronteras del país y en lo profundo del continente podrían llamar la atención al arte contemporáneo?, se pregunta Garay Pringles en su presentación.

“Es muy valioso que San Isidro, que podría dedicarse solo a los artistas de su municipio, piense en términos federales. Desde siempre seguí el Kemble, pero no me sentía seguro de presentarme. Este año me animé con un proyecto sobre una película instalación que apunta a cruzar cine y artes visuales, mundos que, a priori, parecerían estar alejados entre sí. Es hermoso que lo hayan elegido. Estoy feliz, todavía no termino de caer”, contó Garay Pringles.

En Fibras, Salemi planteó un proyecto que buscará tejer un diálogo entre el campo del arte contemporáneo y la práctica tradicional de tejidos e hilados a partir de fibras y tintes naturales realizada por campesinas del sur argentino y de San Juan. Un trabajo de investigación que rescatará esos saberes y prácticas tradicionales y populares, y relacionará el pensamiento del territorio como un campo simbólico, y el de las cartografías como elaboraciones geográficas, pero también poéticas y simbólicas.

“Recibí el mail hace muy poquito, llegando en un micro a Posadas, y estoy súper feliz, emocionada y agradecida. Es muy interesante retomar y abordar la experiencia de las artesanas que trabajan con fibras naturales, y vincularla con el arte contemporáneo. Algo que el Kemble nos permite al fomentar y apoyar este tipo de investigaciones poéticas y procesos”, comentó Salemi, de 33 años y vecina de Martínez.

El Colectivo de Artistas del Valle Kalchaquí está formado por siete artistas de  distintas disciplinas y de varias provincias que propuso una operación poética y de investigación a partir de una caminata de unos 90 kilómetros por un camino muy antiguo entre dos localidades con el mismo nombre: Caspinchango, una en Tucumán y otra en Catamarca. Registros fotográficos, de audio y videos, además del rastreo histórico y de la producción simbólica e intervenciones que realizarán los artistas de todo aquello ancestral que flota en esos valles, será parte de este proyecto que irá avanzando con el andar de la propia marcha.

Cabe recordar que el Kemble no es un Premio Adquisición y está dirigido a un amplio abanico de abordajes, procedimientos y disciplinas. Un concurso que homenajea a un artista que vivió en Martínez y renovó el lenguaje artístico de nuestro país en los años 50, y que forma parte de una política de gestión cultural de incentivo, apoyo y acompañamiento al desarrollo de la producción poética, artística, reflexiva y crítica que incluye a otros dos premios, uno dedicado a la literatura y otro a la música.