Un hombre deberá cumplir cinco años de prisión efectiva, tras ser hallado culpable de haber atropellado a siete integrantes de una familia, dos de los cuales murieron, y huir con una de las víctimas que sobrevivió incrustada en el parabrisas, en un hecho ocurrido en 2006 en Pilar.
Fuentes judiciales informaron que se trata de Diego Cubicino (28), quien había sido condenado hace nueve meses a la mencionada pena más la inhabilitación por 10 años para manejar, por "homicidio culposo" y "lesiones culposas", pero había quedado en libertad hasta que el fallo quedara firme, lo que ocurrió ayer.
Es que tras la condena que le impuso el juez correccional 4 de San Isidro, Fernando Ochoa, el 25 de septiembre de 2008, la abogada Nancy Casen, defensora de Cubicino, apeló el fallo ante la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Criminal y Correccional de San Isidro.
La Sala I de la Cámara, integrada por Oscar Roberto Quintana y Duillo Alberto Cámpora, condenó ayer a Cubicino a "cinco años de prisión de efectivo cumplimiento, y diez años de inhabilitación especial para conducir vehículos automotores, más el pago de las costas" como autor del delito de "homicidio culposo y lesiones culposas agravadas, en concurso real con abandono de persona".
El hecho ocurrió la noche del domingo 5 de febrero de 2006 cuando Cubicino conducía a alta velocidad su Peugeot 504 por la avenida Hipólito Yrigoyen, en la localidad bonaerense de Manuel
Alberti, en el partido de Pilar, al norte del conurbano.
El automovilista, no respetó dos lomos de burro que hay en avenida Yrigoyen y Sarmiento, perdió el control del vehículo, chocó contra una camioneta estacionada y embistió a las cuatro personas mayores y los tres niños que estaban por cruzar la calle.
En su huida, el conductor se llevó incrustado en el parabrisas del auto a un joven de 21 años, a quien desplazó unas cinco cuadras, hasta que decidió abandonar el auto y dejar a la víctima en grave estado al lado de un zanjón.
Las víctimas atropelladas fueron Constantino Correa (52) y su pareja Francisca Bulacio (52); la hija de ísta, Gladys Bulacio (20); su marido Oscar Santellán (21); y los tres hijos de ese matrimonio: un niño de 3 años y dos gemelas de 25 días de vida.
Todos resultaron heridos al momento del hecho por lo que debieron ser trasladados a distintos centros asistenciales de la zona de Pilar, donde Francisca Bulacio y una de las gemelas murieron días despuís.
Al día siguiente, el automovilista se puso a disposición del entonces fiscal de Pilar, Eduardo Vaiani, quien pidió su detención por considerar que actuó con "dolo", es decir intención, pero la Justicia de Garantías de San Isidro no hizo lugar a la solicitud ya que entendía que se había tratado de un hecho culposo.
De esta manera, Cubichino llegó al juicio en libertad y así siguió tras la condena hasta que la apelación quedó resuelta con la pena de cumplimiento efectivo, en una sentencia que -por ser un caso correccional- sólo podrá ser revisada si a la defensa se le hace lugar a un recurso extraordinario ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense.
Los camaristas consideraron que, de acuerdo a los peritajes y testimonios, el hecho "de no mediar enfermedad o consumo de sustancia reductora de su capacidad de manejo, que hubieran disminuido considerablemente sus tiempos de percepción y reacción, resulta imposible de explicar".

Fuente: infoban.com.ar