El intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, publicó una carta en sus redes sociales reclamando un plan a la Provincia para volver a las clases presenciales con protocolo sanitario.

“Tenemos que diseñar en la Provincia de Buenos Aires un sistema que garantice la vuelta de las clases presenciales en las escuelas”, enfatizó Valenzuela. Y agregó: “Necesitamos que el Gobierno de Axel Kicillof genere un plan y los acuerdos necesarios para dar certezas a estudiantes, docentes y familias de que hay una intención clara de volver a las aulas”.

Asimismo, expresó su compromiso como Intendente para trabajar en los protocolos sanitarios que eviten la propagación del virus. También comparó la situación de incertidumbre de la Provincia con las certezas de la Ciudad de Buenos Aires que ya tiene el 17 de febrero como un horizonte para regresar a las escuelas.

La carta completa del Intendente Diego Valenzuela

En Tres de Febrero estamos comprometidos con la educación, un servicio esencial que este año debe ser prioritario junto a la salud. Tenemos que diseñar en la Provincia de Buenos Aires un sistema que garantice la vuelta de las clases presenciales en las escuelas. Necesitamos que el Gobierno de Axel Kicillof genere un plan y los acuerdos necesarios para dar certezas a estudiantes, docentes y familias de que hay una intención clara de volver a las aulas. Los municipios estamos comprometidos en ayudar a que eso suceda, comprometiendo a nuestros equipos de trabajo en cumplir con responsabilidad los protocolos sanitarios.

Es momento de atender “la otra pandemia” que es producto de no haber podido enseñar, contener y estimular como necesitan nuestros estudiantes. Hay muchos chicos y chicas que no se alfabetizaron o no aprendieron correctamente, que no socializaron con sus pares, que sufren trastornos emocionales o psicológicos y que van a tener dificultades en el futuro para su inserción social y laboral. Debemos tener en cuenta y priorizar la situación de las familias y especialmente de las mujeres que necesitan trabajar y que sus hijos estén en la escuela.

En Tres de Febrero fuimos pioneros en plantear la vuelta a las clases presenciales en septiembre de 2020 y logramos que se hagan actividades de revinculación y actos de egresados. Ahora, el desafío es priorizar la educación presencial, porque el 2021 no puede ser igual que el 2020. Aprendimos a convivir con el virus: sabemos usar protocolos y podemos usar burbujas sanitarias para que los grados o grupos de estudiantes no se crucen con otros, adecuar los edificios escolares, garantizar la limpieza y desinfección y preservar a los docentes que forman parte de los grupos de riesgo. Los municipios estamos para colaborar en todo lo que se necesite.

En este tema no deben existir grietas, ni disputas gremiales o partidarias. La educación es una actividad esencial y una política de Estado. El impacto de la pandemia y el cierre de las escuelas han sido notables y afectaron los aprendizajes, la salud emocional y el bienestar de niños, niñas y adolescentes. Y lo más importante: los sectores más vulnerables son quienes sufren las peores consecuencias. La Ciudad de Buenos Aires, con la decisión de Horacio Rodríguez Larreta, ya presentó un plan claro para arrancar el 17 de febrero. En la Provincia podemos y debemos hacerlo.

Los informes de UNICEF y la Sociedad Argentina de Pediatría son claros y contundentes. UNICEF considera que las escuelas –con los protocolos necesarios- “no son el principal factor de transmisión del virus”. La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) consideró que “la vuelta a las escuelas en la modalidad presencial es imprescindible”. La Organización Mundial de la Salud (OMS) sostiene que “los cierres de escuelas deben ser un último recurso”.

Como propone UNICEF, creo que es urgente avanzar en un acuerdo político y social para regresar a la educación presencial en 2021, porque es fundamental para el desarrollo social y humano de todos los niños, las niñas y los adolescentes. También para sus familias, los docentes y el trabajo.

Es posible y necesario hacerlo, si trabajamos juntos. ¡Cuentan conmigo!