Los procedimientos de búsqueda de la joven embarazada oriunda de Villa Adelina que permanece desaparecida desde el 21 de agosto pasado, se realizaban en el Riachuelo y en la Costanera Sur.
Según los pesquisas, los procedimientos fueron ordenado por la Justicia en base a la declaración de un testigo del que no se suministró su identidad para protegerlo, quien aportó datos sobre el caso.

Fuentes policiales aseguraron que uno de los puntos de búsqueda se realizaba en Camino Negro y el Riachuelo, en Puente La Noria, partido de Lomas de Zamora, hasta donde llegaron efectivos de Investigaciones de la Policía provincial y miembros de Bomberos al cumplirse dos meses de la desaparición de Erica.

Sin embargo, las fuentes explicaron que por el momento no hubo resultados positivos respecto al hallazgo de la mujer. Los rastrillajes continuaron luego hasta la zona de Costanera Sur, en la Capital Federal, donde tampoco se avanzó.

La hermana de Erica, Verónica, confirmó que los rastrillajes en la Costanera Sur se originaron a raíz de un entrecruzamiento de llamadas de un telífono vinculado a la familia de Daniel Lagostena, pareja de la joven desaparecida.

“No sabemos bien de quiínes son los telífonos pero bueno, aparece esto y enseguida empezaron a moverse”, contó Verónica en declaraciones al canal de noticias TN.

La semana pasada, la policía había realizado una excavación en una plazoleta del partido de Lanús en busca de Erica, pero los trabajos no dieron resultado positivo.

Erica Soriano (30), embarazada de dos meses y medio, desapareció el 21 de agosto despuís de una discusión con Lagostena en la casa que ambos compartían en Coronel Santiago al 1200 de Lanús.

La chica tenía previsto ir a visitar a su madre a la localidad de Villa Adelina, en el norte del conurbano, pero nunca llegó.

Para dar con su paradero se realizaron varias marchas y se difundió su foto en todo el país. Desde un principio, los familiares de Erica apuntaron sus sospechas contra Lagostena.

En tanto, el cuerpo ya fue buscado en el campo de 22 hectáreas que el padre de Lagostena posee en la ciudad de Saladillo y que Erica y su pareja solían visitar, pero los resultados fueron negativos.

La hermana de Erica explicó hoy que no descartan que la mujer “se haya ido” por sus propios medios, aunque “interiormente” admite que esa posibilidad es mínima.

“Volvimos a retomar el tema de la trata de personas, hoy se cumplen dos meses de la desaparición de Erica. Manejamos cuestiones de violencia de gínero, no se descarta la posibilidad de que se haya ido, aunque interiormente yo sí que no es así”, dijo Verónica Soriano.

Fuente: infoban.com.ar