Unos veinticinco familiares de los chicos que murieron en el boliche Cromañón intentaron ingresar durante un escrache a la casa en Tigre donde se aloja Omar Chabán, principal acusado por la tragedia.De acuerdo a lo expresado por el abogado Fernando Soto, abogado de varias familias damnificadas,  a un periodista del diario Clarín, algunos padres de las víctimas fueron a la casa en el Delta de Tigre para reclamar “que la Cámara de Casación resuelva la apelación que tiene respecto a la liberación de Chabán”, es decir, para que el empresario vuelva a prisión. Este grupo de personas estaban realizando un escrache cuando algunos se alteraron e intentaron ingresar a la vivienda, pero efectivos de la Prefectura apostados en el lugar lo impidieron.
Mientras tanto, hoy Raúl Villarreal, supuesta mano derecha de Omar Chabán en República Cromagnon, aseguró que la responsabilidad de la organización la noche de la tragedia era de su empleador y del grupo Callejeros y se consideró “un chivo expiatorio”.
“La única culpa que conservo es no haber podido rescatar a más chicos”, dijo Villarreal al ser consultado si se hacía responsable de las muertes en el boliche. Villarreal fue entrevistado por un cronista de Canal 9 cuando el ex empleado de Chabán llegaba en ómnibus desde Bariloche.

Fuente: infoban.com.ar