El Mal de Alzheimer es una enfermedad degenerativa del sistema nervioso de origen desconocido que mata neuronas, borra recuerdos y cambia la personalidad. En el Día Mundial del Alzheimer, que se conmemora todos los 21 de septiembre, el Municipio de San Isidro recuerda que hay un taller online gratuito destinado a familiares de personas con Alzheimer; ya que -al cuidar a un ser querido- ellos suelen ser la segunda víctima de esta enfermedad.

Para participar de estas reuniones online hay que mandar un mail a [email protected] “Creamos una red muy útil con interacción permanente con los participantes hasta que se pueda retomar las reuniones presenciales en el Hospital Central de San Isidro”, contó el médico neurólogo Alberto Mauriño, al frente del taller, coordinado por la Lic. Liliana Bovazzi.

Por otro lado, en Puerto Libre, el principal lugar de recreación de adultos mayores, hay talleres de la memoria para mayores de 60 años que vivan en el distrito. Hay que llamar al 4580-3122/23.

La enfermedad, descripta por primera vez por el neurólogo alemán Alois Alzheimer en 1907, “es una de las más discapacitantes que hace a las personas totalmente dependientes en sus actividades básicas de vida diaria como trasladarse, alimentarse o vestirse. Lamentablemente, los cuidadores pueden ser la segunda víctima o la víctima escondida al sufrir estrés, depresión o hasta incluso infartos”, advirtió Mauriño.

El taller ayuda a que los familiares comprendan bien de qué se trata la enfermedad, síntomas y tratamiento. También a que pongan en práctica diferentes actitudes y comportamientos que los ayudarán a aceptar y convivir con el Alzheimer.

“Si los cuidadores se informan y aprenden a manejar la enfermedad, previenen su propio deterioro físico”, enfatizó el especialista.

Olvidar dónde quedó un objeto o el nombre de algún ser querido forma parte de lo que los especialistas llaman “queja subjetiva de la memoria” y suelen ser síntomas que llevan a la consulta.

“La enfermedad empieza a producir en el cerebro entre 15 y 20 años antes desde que aparezca el primer síntoma, sin embargo, la persona tiene un desenvolvimiento de su vida cotidiana normal”, sostuvo Mauriño.