Productores agropecuarios, sectores de la oposición y autoconvocados llevaron adelante hoy una protesta masiva en distintos puntos del país contra la posible expropiación de la cerealera Vicentin, a la que se sumaron luego una pluralidad de consignas, en el marco de lo que se definió como un “banderazo nacional”.

La movilización de tractores, vehículos particulares y personas a pie con banderas argentinas comenzó en la provincia de Córdoba y tuvo su epicentro en la localidad santafesina de Avellaneda, donde se encuentra la sede a la empresa cuya expropiación fue anunciada por el Gobierno y puesta en duda en las últimas horas.

No obstante, la protesta fue creciendo a lo largo de la tarde y tuvo su replica en la ciudad de Buenos Aires, con cecerolazos en distintos barrios y una concentración de personas y caravana de vehículos frente al Obelisco, desde donde se trasladaron luego a la Plaza de Mayo y en la zona norte hubo una importante movilización a la quinta de Olivos y cacerolazos en San Isidro y Tigre Centro

Tambíen hubo un hecho de violencia cuandou un hombre recibió un disparo en un brazo en la manifestación, a tan solo 11 cuadras de la Quinta Presidencial.

El ataque, que habría provenido de un edificio de la zona, se dio sobre la avenida Maipú en su cruce con la calle Acassuso, según indicaron fuentes policiales a cargo de la investigación al diario LA NACION. El disparo se habría efectuado con un rifle de aire comprimido.

La movilización comenzó por la mañana en la provincia de Córdoba, entre Sinsacate y Jesús María, y continuó en Avellaneda, Rosario y localidades del interior de Entre Ríos, Chaco y Buenos Aires, donde la actividad económica está fuertemente ligada a la producción agropecuaria.

La consigna principal de la convocatoria fue “No a la expropiación de Vicentin” y “en defensa de la propiedad privada”, pero los manifestantes en los distintos lugares del país sumaron expresiones como “basta de cuarentena”, “sí a la libertad” y “no queremos ser Venezuela”.

El acto central de la protesta, que tuvo lugar en Avellaneda, contó con la participación de Héctor Vicentin, accionista de la empresa y nieto de fundador, quien expresó: “Vamos a luchar. Vamos a defender nuestra historia de la mejor manera que sabemos, que es trabajar”.

Además, en las distintas localidades del interior participaron de la manifestación los principales referentes de las cámaras agropecuarias que integran la Mesa de Enlace (Confederaciones Rurales Argeninas, Sociedad Rural Argentina, Federación Agraria Argentina y CONINAGRO).

A ellos se les sumaron diputados nacionales de Juntos por el Cambio y la agrupación Campo + Ciudad, que también estuvo entre los que convocaron al “banderazo” que recordó al conflicto por la resolución 125 que tuvo lugar en 2008.

Uno de sus referentes, Sebastián Quiroga, de la localidad cordobesa de Villa Dolores, sostuvo este sábado que las movilizaciones “no son por Vicentin sino por el respeto de las libertades individuales y la propiedad privada”.

“El Poder Ejecutivo no tiene por qué ir sobre el Poder Judicial para hacerse cargo de una caja, porque en definitiva es eso”, manifestó en declaraciones a Radio Colonia.

La intervención de Vicentin fue anunciada por el presidente Alberto Fernández tras la publicación de un decreto que dispuso la intervención de la compañía por parte del Poder Ejecutivo, en medio de un concurso de acreedores.

La empresa se encuentra en una cesación de pagos, con una deuda por más de 18 mil millones de pesos con el Banco Nación que se suma a la que mantiene con acreedores privados y productores agropecuarios.

Sin embargo, el proyecto anunciado no fue enviado al Congreso y en el medio hubo un fallo judicial que modificó la situación e intensas gestiones por parte del gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, para tratar de destrabar el conflicto sin recurrir a la expropiación.

El pasado viernes, el juez de Reconquista Fabián Lorenzini, a cargo de la convocatoria de acreedores de Vicentin, hizo lugar a una medida cautelar y repuso a los dueños de la cerealera por un plazo de 60 días, al tiempo que estableció que el interventor designado por el Poder Ejecutivo, Gabriel Delgado, quede como veedor.

El viernes a última hora, Perotti anunció una propuesta para la creación de un Órgano Interventor y una administración mixta que, según dijo, cuenta con el apoyo del Gobierno.

Antes de la movilización, Fernández señaló que si la Justicia no acepta la propuesta de Perotti, el único camino para destrabar la situación de Vicentin será la expropiación