Tras la instalación de banderas en el frente del predio con los nombres de los asesinados y desaparecidos locales, el secretario de DDHH del municipio Marcelo Melo, admitió que no les “simpatiza” que los restos del ex dictador Jorge Rafael Videla “terminen” en el cementerio de esa ciudad, aunque remarcó que no le pueden “prohibir” a su familia que resuelva sepultarlo allí.

“Si bien podemos repudiar, tampoco podemos prohibir que traigan el cuerpo de Videla aquí al cementerio, porque la familia tiene bóvedas privadas y personales, no estaría a nuestro alcance impedirlo. Sí marcamos el repudio y que tampoco nos simpatiza que los restos de este dictador terminen en la ciudad de Mercedes”, sostuvo el funcionario del municipio gobernado por Carlos Selva.

Melo confirmó que mañana a las 19 habrá en la plaza principal una manifestación de “diferentes partidos políticos” y “actores sociales” para “marcar el repudio a la dictadura, a lo que fue Videla”, quien había nacido en Mercedes.

“Debe ser la persona más nefasta que ha dado este país y lógicamente de la ciudad de Mercedes esa mochila no nos la podemos sacar. Lo primero que se nos viene a la cabeza a los mercedinos es el nombre de Videla y esa mochila no nos la vamos a poder sacar nunca”, sostuvo.

En declaraciones a radio del Plata, el secretario del municipio señaló que “más que evitar” el sepelio de Videla en el cementerio de Mercedes, la idea “es mostrar el repudio”.

De todos modos, indicó que “no se sabe absolutamente nada” y “nadie” de la familia Videla “se ha puesto en comunicación con el cementerio”.

“No ha habido ningún llamado, no han pedido absolutamente nada, por lo tanto estamos hablando de supuestos”, dijo Melo, quien contó que “la familia Videla tiene dos bóvedas en dos sectores diferentes en el cementerio municipal”.

En una de ellas se encuentran los restos del padre del ex dictador, cuya bóveda está completa, mientras que la otra es compartida con otra familia y allí sí hay lugar disponible para fíretros.

Videla murió el viernes en su celda del penal de Marcos Paz, donde cumplía condenas a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad. Tenía 87 años y fue el símbolo de la sangrienta última dictadura militar que gobernó al país entre 1976 y 1983, aunque íl estuvo en el cargo hasta 1981.

Fuente: infoban.com.ar