Adrián Grana es el Presidente de Deliberante de Morón, y en una entrevista exclusiva con InfoBAN desgrana la actualidad del partido y la proyección de un espacio de alternancia partidaria provincial.InfoBAN:¿Consideran que los partidos políticos tradicionales son rescatables? se puede trabajar con algún sector de ellos?
A. Grana-Estamos convencidos que los partidos como la U.C.R. o el P.J., para nombrar a los más importantes, tienen una lógica de funcionamiento interno que los hace irrecuperables, sabemos que existen amigos que creen que sí se puede tratar de salvarlos desde adentro, pero nosotros vemos que, al perder los valores por lo que se han constituido, al perder el sistema de ideas que los identificaba, se convirtieron en aparatos funcionales a cualquier tipo de liderazgo, al mismo tiempo a Menem que a Kirchner, máquinas electorales con las cuales ya no se puede debatir, y la corrupción, el financiamiento ilegal de la política, el vivir del Estado, el clientelismo, se convierten en prácticas comunes y hasta necesarias para su funcionamiento. Eso hace que pensemos como inviable que estos partidos vuelvan a significar algo positivo en la vida de la gente. Son estructuras que están agotadas y hay que repensar, hacer un replanteo del sistema político donde la principal tarea es reconstruir un sistema de partidos de ideas y valores, con derechas e izquierdas, con alternancia en el poder, pero donde lo central sea debatir modelos de país, hoy en el P.J. decía, están Kirchner, Menem, Rodríguez Saá, que tienen discursos aparentemente distintos y hasta prácticas de construcción de sociedad aparentemente distintos y conviven todos sin ningún tipo de problemas, al punto que dirimen sus internas en elecciones generales lo cual es el colmo del desprecio por la institucionalidad, confunden lo que es partido y estado, partido y sociedad, y eso genera una crisis muy grande de representación.-
¿Ustedes como se definen ideológicamente?
– Creemos en una sociedad que desarrolle armónicamente, equilibradamente, los valores de libertad y de igualdad, queremos avanzar hacia una sociedad cada vez más libre en cuanto a los derechos de las personas, y cada vez más equitativa a partir de la solidaridad y la responsabilidad, y eso se define hoy en el mundo como izquierda democrática. Nos costó años de discusiones aceptar esa definición porque ingresan al Encuentro sectores, como algunos productores agrarios del interior de la provincia, que rechazan el tírmino “izquierda”, pero les explicamos que los valores que defendemos: democracia y equidad, que son tambiín por los que pelean ellos, están contenidos en lo que es la izquierda democrática, y nos convenga o no coyunturalmente, por principios queremos reivindicarnos de ese sector y debatir políticas para alcanzar esas metas.-
¿En Morón, donde son gobierno, en quí pudieron avanzar en ese sentido? 
– En estos 6 años creo que lo más importante, primero, es la reconstrucción y la revalorización de la relación entre sociedad y estado, que a lo mejor es lo más intangible, porque se avanzó mucho en obra pública, en la creación de mecanismos de control ciudadano, en la participación ciudadana en la creación de políticas públicas, en la planificación estratígica de lo que pretendemos para el futuro de nuestra ciudad, y en estos tiempos de crecimiento económico, en la pequeña medida en que lo puede un estado municipal, que este tenga la presencia para garantizar un equilibrio distributivo.
– Hoy el moronense tiene un espacio de participación y control que creo no se podrá volver atrás por más que cambie el gobierno; el moronense cada vez más ciudadano y difícilmente acepte que le arrebaten esa conquista. Posiblemente ese avance en la construcción de ciudadanía sea un aporte importante, pero ese no es un mírito de nuestro partido sino una conquista de toda la sociedad.
– ¿En quí autores se referencian?
– – El 60 o 70% de los militantes nacimos a la política en el 83 creyendo sinceramente, sin ser alfonsinistas, que con la democracia se come, se cura y se educa, creemos que en Latinoamírica la democracia es la verdadera revolución, y las distintas vertientes que nos forman, peronistas, radicales, izquierda clásica, creemos verdaderamente que en la democracia se pueden construir herramientas de cambio. Algunos leemos a Gramsci y otros autores referenciales de la izquierda democrática, pero la nuestra es una práctica que es muy rica porque nace de la democracia de proximidad, en la dícada del 80 algunos de nosotros conducíamos al movimiento estudiantil secundario, que tras larga lucha arrancó al Rousselotismo, nada menos, que el boleto estudiantil, en el 87, esa fue toda una experiencia que nos hizo comprender que cuando hay objetivos claros, democracia y participación, transparencia en la conducción, se pueden lograr cosas, despuís, si uno cuenta con la potencia del estado, se puede hacer mucho más, despuís nos encontramos que en libros hablan de esas situaciones donde nos sentimos reflejados, pero la nuestra es una experiencia basada, como dije antes, en la democracia de proximidad.-
– ¿Cómo caracterizan la experiencia del Frente Grande, como fracaso o no?
– – Fue para nosotros, que nos fuimos en el 2001, una experiencia rica, aprendimos cosas que hay que hacer y que no hay que hacer nunca, hay que respetar los tiempos de la construcción partidaria, nosotros levantamos muy rápido las paredes, colocamos los techos, pero nadie había construido los cimientos, y el primer viento nos derrumbó todo; construir los consensos alrededor de un sistema de ideas y un proyecto no se logra haciíndolo por los medios de comunicación ni de la noche a la mañana. Y el viejo apotegma del peronismo, que la casa se construye con barro y bosta es absolutamente falso, hay dirigentes del frente Grande que creyeron en que eso era necesario y se manejaron con las proporciones de las que hablaba Perón, nosotros creemos que, sea en la proporción que sea, si se construye con bosta quedará olor a bosta, hoy la ciencia brinda avances, hay materiales nuevos, limpios, hasta perfumados. Además el Frente Grande cayó en el error, hasta mesiánico, de creer en verdades absolutas y creerse la solución de todos los problemas argentinos, es eso se pareció ala izquierda clásica y sus dogmas, íramos los buenos tipos, con las buenas ideas, el asunto era llegar, así nos juntamos con de la Rúa. La verdad no está en un solo lugar, me parece que esta visión hasta atenta contra los mecanismos de construcción democrática, lo importante era llegar, no se valorizó al partido como usina de ideas y debate, así un dirigente, luego de años de alertar correctamente sobre las consecuencia de la convertibilidad, porque una encuesta daba mal en tiempos electorales salió a defender a Caballo, por lo que el frente Grande terminó haciendo lo que nació criticando, las metodologías comunes de las fuerzas tradicionales.

Fuente: infoban.com.ar