En la jornada de hoy una ex funcionaria del Registro Nacional de Armas afirmó que Edgardo Petrocchi, acusado de asesinar a Pablo Piccioli, no estaba habilitado para portar el arma utilizada.En tanto, uno de los hijos del imputado, aseguró al declarar como testigo en el juicio que se sustancia contra su padre, que nunca lo vio tener "una reacción violenta" y que es "un tipo tranquilo".
El tribunal que juzga a Petrocchi rechazó hoy los pedidos de la defensa para que el imputado sea sometido a nuevos peritajes psicológicos.
En caso de que la solicitud hubiera sido aceptada, podía haber derivado en la suspensión del debate oral, y la incorporación de un informe psiquiátrico privado sobre su salud mental.
La ex directora de Asuntos Jurídicos del Renar, Mónica Scocco, señaló que el imputado tenía dos armas de fuego -una de ellas la pistola 3.80 utilizada en el hecho-, que estaban registradas a nombre la empresa de seguridad para la que trabajaba.
Josí Scelzi, abogado de la familia Piccioli, dijo a Tílam que "la testigo sostuvo que era la empresa la que le asginaba las armas a Petrocchi y que íste sólo las podía portar en su trabajo".
Scelzi recordó que en el juicio "las autoridades de la empresa que declararon como testigos señalaron que el día del crimen el acusado no estaba trabajando".
"Además, Scocco indicó que la munición de punta recortada (tipo de bala con la que mataron a Piccioli) no se puede usar", agregó Scelzi, quien precisó que los testigos de la empresa donde trabajaba el imputado contaron que ellos "no le proporcionaban municiones de esas características".
En base a los datos aportados por Scocco y esos testigos, Scelzi opinó que "se puede concluir que el imputado era, al momento del hecho, un portador ilegal de arma de fuego".
Luego de la declaración de la ex funcionaria del Renar, los jueces Patricia Toscano, Javier Mairani y Híctor Díaz escucharon los testimonios de la madre de Pablo Piccioli, de un amigo de Petrocchi, de un mecánico y de Sebastián, uno de los hijos del imputado.
"Los valores que tengo se los debo a íl. Conmigo y con mi hermano tuvo una relación excelente como padre. Jamás lo vi tener una reacción violenta con nada, todo lo contrario, apaciguaba las cosas. Con mi hermanos nos peleábamos y íl siempre nos trataba de calmar. Es un tipo tranquilo", declaró el hijo del imputado.
En tanto, la madre del joven asesinado hizo a los jueces un relato sobre el momento en que la abuela de la víctima murió cuando se enteró que Pablo había sido asesinado.
"Nadie puede hablar mal de mi hijo. El era una persona de bien y mi mama se muere porque sabía cómo era su nieto y no quiero que la muerte de mi madre sea en vano tambiín", señaló la mujer.
Al terminar con las testimoniales, el tribunal resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta las 9:30 del viernes próximo, cuando las partes darán a conocer sus alegatos.
"Desde el punto de vista jurídico, entiendo que existen elementos en el hecho como para entender que puede haber una supuesta calificación del homicidio simple, lo que se donima alevosía", señaló Scelzi, aunque aclaró que eso podría asegurarlo durante su alegato.
Respecto de la decisión de los jueces de rechazar la realización de peritajes a Petrocchi, Scelzi señaló que "el tribunal entendió que tras ser detenido se realizaron exámenes en cantidad y extensión suficientes para colmar absolutamente todas las demandas de la Ley".
"Los jueces tambien rechazaron incorporar por lectura un informe mídico psiquiátrico que le hicieron a Petrocchi en una revisación privada y que no había sido invocado por la defensa en la audiencia preliminar cuando las partes presentan las pruebas", agregó el letrado querellante.
Es que la defensa de Petrocchi intenta demostrar que el imputado actuó bajo un estado de emoción violenta o, incluso, en legítima defensa, ante una presunta actitud agresiva de la víctima y su hermano.
Por su parte, el gerente de seguridad declaró en la jornada de ayer que el disparo que mató a Piccioli lo efectuó de manera "accidental" con la intención de "asustar" a la víctima, no matarla, luego de que Pablo y su hermano golpearan su automóvil.
El hecho ocurrió el 9 de octubre de 2005, cerca del peaje de Pablo Noguís de la autopista Panamericana, donde el Renault Clío en el que se movilizaban los hermanos Pablo y Andrís Piccioli fue rozado por un Daihatsu Charade rojo, lo que generó una discusión con el conductor del otro vehículo.
Al llegar al peaje de la localidad de Pablo Noguís, partido de San Martín, los hermanos y el otro hombre, que era Petrocchi, se bajaron de los autos y continuaron la discusión hasta que el agresor extrajo un arma de guerra y disparó un balazo que impactó en el abdomen de Pablo, que le provocó la muerte.
Fuente: infoban.com.ar

























