Se destinarán a espacios públicos revirtiendo décadas de abandono, tras el intento de venta por parte del macrismo.

Aunque en estos momentos mientras se transita la cuarentena por la pandemia de coronavirus pueda resultar difícil dimensionar una ampliación de los espacios públicos en la zona costera de San Fernando, es un hecho que a futuro se sumarán 10 hectáreas más de verde.

Después de décadas sin uso del predio que pertenece al Ministerio de Educación de la Nación, entre las vías del Tren de la Costa y el río, el municipio de San Fernando consiguió la sesión para poder desarrollar allí un parque público, que se suma a la ampliación de la costanera inaugurada en diciembre de 2019, recuperada luego de más de tres décadas sobre los terrenos de Marina del Norte para agrandarla. Fue la culminación de una larga lucha que incluyó varios capítulos judiciales para liberar esa franja costera, y la asunción allí de Juan Andreotti subrayó la importancia que le asigna la gestión a que el distrito recupere la mirada al río.

“Luego de décadas de abandono y sin que el pueblo de San Fernando pueda hacer uso la gestión de Juan Andreotti pudo obtener la sesión para hacer un parque público en el terreno del Ministerio de Educación de la Nación” confirmó a InfoBAN el secretario de Gobierno, Luis Freitas.

El predio, que cuenta con una ubicación inmejorable, estuvo en danza para ser parte de las “joyas de la abuela” que la gestión de Mauricio Macri puso a disposición de la voracidad de los desarrolladores inmobiliarios a través de la Agencia de Agencia de Bienes del Estado (AABE), mediante polémicas operaciones que según reveló un informe de la SIGEN ocasionaron al Estado la pérdida de 76 millones de dólares con las subastas de inmuebles entre 2017 y 2018 a partir de ventas realizadas a valores menores a los determinados por los tribunales nacionales de tasación.

En San Fernando la AABE intentó durante la gestión de Cambiemos vender el Palacio Otamendi, una histórica casona cuyo origen se remonta a 1860, construido y habitado por familiares de Manuel Belgrano, que finalmente fue ofertada bajo la figura de Derecho Real de Superficie.