Argentina confirmó que integra el selecto grupo de países donde se produce la vacuna contra el coronavirus, a partir de la iniciativa del laboratorio Richmond. Las autoridades estaban al tanto de los avances que posibilitaron que 21.176 fueran enviadas a Rusia para ser evaluadas en el Instituto Gamaleya, como paso previo a la producción en gran escala que podría iniciar en el mes de junio.

Hasta allí llegó Marcelo Figueiras, presidente de Laboratorios Richmond, con un equipo de colaboradores que participarán de las pruebas y los mecanismos de producción que planean poner en marcha a la mayor brevedad posible.

Figueras señaló que “se enorgullece” del apoyo del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF)  y añadió que “nuestra empresa hará todo lo posible para garantizar que la vacuna esté disponible lo antes posible para Argentina y para toda la región de América Latina”.

El 14 de abril Laboratorios Richmond presentó su Proyecto Vacuna de Inmunización para el Desarrollo Argentino (VIDA), que consta de un fideicomiso financiero que se colocará a fin de mayo próximo, y cuyo producido se destinará a la construcción de una nueva planta de productos biotecnológicos que demandará una inversión de US$ 70 millones.

En febrero de este año se había firmado el acuerdo para la producción local de la vacuna, pero la producción se pautaba recién para dentro de un año. Sin embargo, los avances se lograron rápidamente y la fórmula de la Sputnik V producida en Argentina podría estar disponible antes de la mitad de 2021.

El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, citando el tuit oficial de la Sputnik V que confirmaba la posibilidad de producir la vacuna en Argentina, expresó: “Valoro, y me consta por haberte visitado en el proceso, el esfuerzo que están haciendo desde Laboratorios Richmond para que Argentina tenga la posibilidad de producir la vacuna Sputnik V para América Latina”, y agradeció a Marcelo Figueiras.

Massa es uno de los funcionarios que conocían este desarrollo que se llevaba a cabo al norte del conurbano, ya que visitó el laboratorio la pasada semana, al igual que el ministro de salud bonaerense, Daniél Gollán. Massa fue quien por su cercanía con Figueiras que data de más de una década de relación, mantuvo varias reuniones para acompañar la iniciativa y fue testigo del momento en que culminaron las pruebas en el laboratorio argentino y se congelaron las primeras dosis para su envío a Rusia.

Argentina fue el primer país latinoamericano en registrar oficialmente la vacuna Sputnik V a través de una autorización de uso de emergencia y comenzó a aplicarla en la población el 29 de diciembre de 2020.

Actualmente, ya está registrada en 60 países. La vacuna se basa en una plataforma de vectores adenovirales humanos, virus inactivados que se utilizan para transportar material genético del virus que se quiere inocular.

En este caso, la Sputnik V utiliza dos vectores diferentes (uno diferente en cada dosis), lo que proporciona una inmunidad más duradera que las vacunas que utilizan el mismo mecanismo de administración para ambas inoculaciones.

En el momento en que se anunció el memorando de entendimiento entre el RDIF y Laboratorios Richmond -en febrero pasado-, el presidente Alberto Fernández destacó el acuerdo.

“Estamos muy entusiasmados con la posibilidad de producir la Sputnik V en la Argentina, vacuna con la cual ya estamos protegiendo a gran parte de nuestra población con excelentes resultados. Será una gran oportunidad para avanzar en la lucha contra la pandemia no solo en la Argentina, sino también en América Latina”, había dicho el presidente.