El juicio por el crimen de María Marta García Belsunce tuvo ayer una audiencia preliminar en la sede del Tribunal Criminal 6 de San Isidro, ubicado en la avenida Del Libertador 16526.En esta audiencia volvieron a verse las caras el viudo de la víctima, Carlos Carrascosa, y el fiscal de instrucción Diego Molina Pico, quien posee grandes chances de ser el fiscal de juicio.
Carlos Carrascosa asistió a la audiencia premilinar con bigotes y anteojos, el único acusado en el proceso, esquivó las preguntas de los periodistas que lo siguieron con reiteradas consultas desde los tribunales de San Isidro hasta que llegó al auto junto a sus abogados defensores.
En tanto, el fiscal de instrucción Diego Molina Pico sólo enfrentó a la prensa diciendo “Muchachos ustedes saben que no voy a hacer declaraciones, no soy de hablar con la prensa”.
El abogado Roberto Rivas explicó que el “proceso se ha demorado demasiado por la actividad de las partes, las disputas entre el fiscal y el juez de garantías”.
En declaraciones a Radio 10, el letrado expresó que no cree que este juicio arroje un condenado por el homicidio de María Marta García Belsunce, pero si la de un encubridor del hecho.
“No me parece que pueda haber una condena por el homicidio, aunque espero que sí la haya por encubrimiento”, remarcó Rivas.
El 9 de septiembre pasado el juez de Garantías Diego Martínez elevó a juicio oral la causa por el crimen de María Marta García Belsunce.
En febrero de 2004 el fiscal Diego Molina Pico había solicitado esa medida al dar por cerrada la investigación del crimen de María Marta. En ese momento el funcionario sostuvo que Carrascosa mató a su esposa y que el resto de la familia lo ncubrió.
El pedido de elevación de la causa a juicio oral chocó, sin embargo, contra la maraña de presentaciones, recusaciones y apelaciones presentadas por las partes. Incluso, el juez Diego Barroetaveña, a cargo inicialmente del caso, dejó su lugar y fue reemplazado por Martínez.
La trama es tan compleja que todavía la Corte Suprema de la Nación tiene pendiente resolver si le corresponde decidir en un pedido de recusación contra Molina Pico. Medida que, de concederse, dejaría la causa al borde de la nulidad absoluta y la impunidad.
María Marta García Belsunce fue hallada asesinada de seis balazos en la cabeza el 27 de octubre de 2002 en su casa del Carmel Country Club de Pilar, con medio cuerpo semisumergido en la bañera.
Por el crimen fue procesado con prisión preventiva su marido, Carlos Carrascosa. Sin embargo, el viudo fue beneficiado con un fallo del juez Barroetaveña, quien no sólo no lo mandó a la cárcel, sino que el 23 de abril del año pasado decidió revocar la prisión preventiva del viudo, al considerar que las pruebas que lo habían incriminado perdieron fuerza con el paso del tiempo.
Molina Pico apeló esa resolución y, tras una serie de presentaciones de las distintas partes, que demandaron más de un año de tramitación, la Cámara de Apelaciones de San Isidro volvió a dictarle la prisión preventiva.
Tras esa decisión, el fiscal volvió a pedir formalmente la detención de Carrascosa. Esto chocó con la negativa de Martínez, quien decidió que el viudo siga en libertad hasta tanto la Cámara de Casación bonaerense resuelva un recurso presentado por la defensa.
En la causa tambiín están procesados varios familiares, amigos y mídicos, a quienes Molina Pico considera encubridores del crimen: Guillermo Bártoli, Horacio García Belsunce (h), Juan Ramón Gauvry Gordon, Sergio Binello, Nora Burgues de Taylor, Constantino Hurtig, John Hurtig, y la masajista Beatriz Michelini.

Fuente: infoban.com.ar