La condena a 11 años de prisión para para una mujer que castigó a su hijo, de 10 años, con un palo de escoba y le causó lesiones que abrieron la puerta de entrada a una infección generalizada que derivó en su muerte, fue confirmada por la Corte Suprema.
El máximo tribunal ratificó la condena contra Susana Beatriz Mendoza, quien en los primeros días de 2011 golpeó a su hijo con un palo de escoba con tal ferocidad que el pequeño padeció un calvario hasta su muerte que incluyó la amputación de una pierna.

Tras la golpiza, Mendoza dejó al niño al cuidado de un familiar en una villa de emergencia bonaerense, pero a la niñera le llamó la atención que pese al calor de esos días, el pequeño estaba con pantalón largo y remera de mangas largas.

La ropa ocultaba los golpes en las piernas, brazos, manos y cabeza; cuando fueron descubiertos, la propia víctima contó que su madre lo había castigado.

El pequeño fue derivado al Hospital Abete, de la localidad bonaerense de Malvinas Argentinas, donde el 9 de enero sufrió la amputación de una pierna y pocos días despuís, como consecuencia de una infección generalizada, murió.

El tribunal oral número 12 condenó a Mendoza a 11 años de prisión por el delito de “homicidio preterintencional agravado por el vínculo”.

Los jueces entendieron que la mujer no quiso matar a su hijo pero lo castigó físicamente de tal manera que su conducta terminó por desembocar en la muerte no deseada.
La Sala Cuarta de la Cámara de Casación Penal confirmó el fallo, pero la defensa de Mendoza –a cargo de la abogada Patricia Viviana Croitoru- llegó hasta la Corte con un “recurso de queja”.

En su último acuerdo, el máximo tribunal, con las firmas de los jueces Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda, declaró “inadmisible” el recurso y le dio a la condena fuerza de “cosa juzgada”.

Fuente: infoban.com.ar