El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, aseguró que no ve “ningún tipo de tensión” política en la gestión social que lleva adelante y destacó que le presta “mucha atención” a lo que dice la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, ya que “tiene cabeza de Estado” y “una gran experiencia de gobierno”.

“No veo ningún tipo de tensión en lo que hace a lo práctico y lo cotidiano en la gestión social. No sé a quién se refirió Cristina pero siempre presto mucha atención a todo lo que dice, porque es una persona que tiene cabeza de Estado, además de su gran experiencia de gobierno”, afirmó Arroyo en declaraciones radiales.

Se refirió de esta manera al discurso que pronunció ayer la Vicepresidenta en el acto en el estado Único de La Plata, junto al presidente Alberto Fernández y el gobernador bonaerense Axel Kicillof.

En esa línea, el ministro agregó que, de todas formas, no tiene “ninguna capacidad para opinar específicamente sobre cuestiones que hacen a los funcionarios del Gobierno”.

Al hacer un balance de su gestión, Arroyo analizó que “fue un año durísimo para todos por la pandemia del coronavirus, y es evidente que aumentó la pobreza, que hay mucha gente a la que se les desacomodaron los pilares claves de las familias: la escuela y el trabajo, pero ha habido presencia del Estado”.

“Hemos tenido una presencia muy fuerte, primero en la etapa inicial de la pandemia, con la asistencia alimentaria, y ahora en la generación y reconstrucción de trabajo, también con la ayuda de las organizaciones sociales, así como iglesias, escuelas, que pusieron el cuerpo en un contexto durísimo”, remarcó.

En ese marco, dijo que “ya hace cinco semanas seguidas que venimos viendo que hay un poco de menos gente en los comedores comunitarios”, lo que “tiene que ver con que hay más changas de construcción y textil, un poco más de movimiento económico, pero aún hay un serio problema con el costo de los alimentos”.

De todas formas, aclaró que lo que se está viendo ahora es lo “pasa siempre en una gran crisis, primero se recupera la economía informal, y luego la formal e industrial”.

Asimismo, explicó que “una parte de los que recibían el IFE (Ingreso Familiar de Emergencia), que llegó a 9 millones de personas, volvió al trabajo”, pero dijo que para la parte que aún no recuperó su trabajo, “en su mayoría jóvenes, encaramos un programa para que presentan proyectos productivos, educativos, culturales, y se los financia, además de obtener una beca de 8500 pesos por es hasta un año”.

El apoyo se completa con el plan Potenciar Trabajo, “que ya llega a 700.000 personas”, agregó el ministro.