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La ministra de Gobierno bonaerense Teresa García rechazó hoy que se analice aislar la provincia de la ciudad de Buenos Aires, pero remarcó que se trabaja para lograr mayores controles en el transporte público y en los accesos entre ambas jurisdicciones, con el objetivo de evitar contagios de coronavirus.

En declaraciones formuladas a radio La Red, la funcionaria del gobierno de Axel Kicillof planteó que “no está considerado aislar a la provincia de la Capital” aunque reconoció que existe preocupación por el mayor flujo de tránsito que se advierte “en la avenida General Paz, en la Panamericana y en la autopista Buenos Aires-La Plata”.

“Si no reforzamos el control en los accesos, difícilmente sabremos si las personas que vienen en el auto tienen el permiso de circulación para actividad esencial”, precisó García y expuso que preocupa “que haya cada vez más gente en la calle porque genera movilidad de las personas desde la provincia a la Ciudad Autónoma”.

Detalló que también subió “el porcentaje de ocupación en el transporte público” desde que se habilitaron actividades y remarcó la necesidad de “evitar movilidad de la gente porque el virus no se transporta sólo sino que lo traslada la gente en la calle”.

Por otro lado, García negó que se haya flexibilizado la cuarentena en el Gran Buenos Aires y explicó que “ayer lo que se publicó fue un instructivo orientador porque había dudas en los municipios sobre qué actividades se abrían pero, sobre todo, para aclarar que no se abren peluquerías, ni bares, ni restaurantes, ni gimnasios”.

En tanto, rechazó la existencia de tensiones entre el gobierno bobaerense y el porteño, y atribuyó las diferencias a situaciones “lógicas” que tienen que ver con que “cada jefe de distrito determina abrir o cerrar actividades en beneficio o cuidado de su provincia”.

“Cuando Horacio Rodríguez Larreta dice que va a abrir las actividades, el gobernador Axel Kicillof planteó que va a cuidar traslados y accesos porque no quiere que haya contagios en los distritos del conurbano”, expuso y opinó que, “aparentemente, esa postura firme de ambos fue interpretada como un problema político”.

“Nada más lejos de eso: la Ciudad de Buenos Aires y la provincia vienen trabajando desde el primer día”, enfatizó García, quien insistió en considerar “entendible que se tengan diferencias en función de cuidar a la gente”.

Finalmente, la funcionaria advirtió que “el jefe de Gobierno porteño hace una defensa de la base económica de la Ciudad, que es el comercio y los servicios”, y remarcó que, por su parte, “el gobernador defiende la base de sustentación de la provincia, que son la actividades industriales”.