En la segunda jornada del juicio contra Horacio Conzi, dos testigos que viajaban en el remís no pudieron identificar al empresario como el autor de los disparos que mataron a Marcos SchenoneLa segunda jornada del juicio oral y público contra Horacio Conzi, acusado de la muerte de Marcos Schenone, que se llevó a cabo hoy en los tribunales de San Isidro, se vió teñida por la sospecha de “compra de testigos”, al tírmino de las declaraciones de dos testigos que viajaban a bordo del remís baleado.
Ambos no pudieron identificar a Conzi como el conductor de la camioneta desde la cual se produjeron los disparos que terminaron con la vida de Marcos Schenone, y Rodolfo Josí Fernández, el chofer del remís, admitió haber recibido más de 20.000 mil dólares a cambio de entregar a la familia del empresario uno de los proyectiles que le extrajeron del cuerpo, para eventuales pericias balísticas.
Fernandez aseguró desconocer de dónde provino ese dinero, aunque ante la insistencia de la requisitoria por parte de los abogados querellantes, admitió que “es obvio que vino de uno” de los integrantes de la familia Conzi.
El chofer del remis detalló, incluso, que para arreglar el tema de la bala concurrió a un estudio jurídico en Puerto Madero, al cual identificó como “del doctor (Fernando ) Burlando”. Y que allí se reunió con uno de los abogados defensores de Conzi.
El remisero admitió que no accionó civilmente contra quien lo hirió para exigirle un resarcimiento económico porque, según explicó, “no me preocupa el dinero” y “me siento conforme con lo que tengo”.
Antes de la declaración de Fernández, el joven que salió la noche de la tragedia con Marcos Schenone, Gustavo Alberto Pacheco, que viajaba en el asiento delantero del remis baleado, dijo que tampoco pudo ver quien iba a bordo de la camioneta desde la cual dispararon. Este testigo coincidió con el remisero en que Paula Alonso, una de las chicas que iba en el remís, había identificado a Conzi como el conductor.
Conzi no soportó presenciar la segunda jornada del juicio en su contra y pidió autorización para retirarse de la sala, según su abogado por “un alto estado de ansiedad”, y debió aguardar en una sala contigua.

Fuente: infoban.com.ar