En un contexto sanitario donde las ollas populares y los bolsones de comida pasan a ser parte de la economía de los más vulnerables, Beatríz Núñez, militante de la agrupación “Ahora más que nunca” nos cuenta la situación en el barrio Churruca, Tres de Febrero.

-¿Cómo crees que afectó el Covid 19 a la población?
-La pandemia nos tomó por sorpresa a todos. La Argentina no venía bien, después de cuatro años terribles teníamos por fin la oportunidad de recuperarnos pero pasó esto y la estamos llevando como podemos, pero es muy difícil, sobre todo para aquellos sectores que históricamente estuvieron postergados.

-Y en el barrio ¿qué ves?
-Angustia y desolación, eso es lo que veo. El miedo de no poder llegar con un plato de comida a la mesa es grande y cada vez preocupa a más personas. Nuestra agrupación realiza operativos casa por casa en busca de familias que necesiten asistencia, las mismas que intentamos sanar junto al comité de Crisis de Churruca (Tres de Febrero) en donde soy la responsable de ollas, comedores y merenderos a los que se asiste. Si sumamos ambos factores, es fácil darse cuenta que la necesidad aumentó. Nos preocupamos por poner lo mejor de nosotros y las manos son muchas, pero no siempre alcanzan.

-¿Cuáles son las tareas que llevan adelante desde su agrupación?
-Intentamos hacer lo más que podemos. Acercamos bolsones de 17 productos, repartimos secos y verduras para las ollas, merenderos y comedores. Sabemos que alguna de estas formas llega como ayuda a nuestros vecinos, no solo porque colaboramos con los lugares que llevan adelante los militantes, sino también porque asistimos a instituciones religiosas, deportivas, mutuales, ong’s y clubes barriales. Tener presencia en todos estos lugares es querer acompañar a la mayor cantidad de personas posibles.

-¿Hay presencia del estado para ayudar a la gente del barrio?
-La verdad que lo único que veo es como el gobierno distrital no lleva adelante una política firme frente a la crisis que vivimos y por eso estamos en la calle, para ayudar a quienes más lo necesitan cuando más lo necesitan. Solo espero que la gente recuerde y reflexione que cuando el virus llegó, los que salimos a la calle fuimos los peronistas. Desde qué cumplí la mayoría de edad que estoy afiliada al PJ y creo que no tuve ningún cumpleaños donde no se haya cantado la marcha. Mi familia es así: peronista, solidaria y comprometida con la comunidad, por eso no dudé en sumarme a la Mesa ni bien me lo propusieron, sabía que iba a poder colaborar desde mi lugar con una red más grande de personas.

-¿Qué tipo de red es la Mesa peronista?
-Las agrupaciones de Tres de febrero intervienen en la comunidad de muchas formas: ofreciendo donaciones, talleres, apoyo escolar o distintos tipos de contenciones o capacitaciones que acompañen a la gente. Hoy, sin coordinación previa, todas esas actividades se dejaron de lado para poder ayudar a quienes lo necesitan: los más vulnerables. Al haber tanta militancia con el mismo objetivo con el mismo objetivo y su vez, con la necesidad de poder establecer un espacio de comunicación que nos vincule, nació La Mesa Peronista. El fin es establecer un lugar donde podemos tener un espacio para el armado de redes y fomento que nos haga poder llegar a más personas. Es un desafío salir a la calle con compañeros que a lo mejor no responden orgánicamente a algún espacio, pero que los unió el llamado de un político como Horacio Alonso y ese sentimiento peronista que es pensar en un otro.

Finalmente, la dirigenta marcó que “en nuestro distrito la inseguridad, la falta de trabajo, y hoy una explosión de casos de Covid sin duda son los problemas más urgentes. Pero creo que más allá de lo que cada uno sienta, lo que ocurre nos cambió como grupo humano. Ahora nos unimos más, estamos seguros de que algún compañero, vecino, militante o hermano del municipio nos va a extender una mano así como nosotros lo hacemos todos los días. La pandemia nos mostró lo más duro de la realidad, pero también sacó lo más lindo de la Argentina, la solidaridad, la entrega”.