En la retina de todos los napolitanos y en la de todos los aficionados al fútbol quedó grabada la indescriptible parábola que describió la pelota impulsada por Diego Armando Maradona con su pie izquierdo para batir con delicadeza el arco de la Juventus de Turín en 1985. Un gol que supuso la victoria frente al máximo rival y el punto de inflexión para que un tiempo más tarde, el astro argentino hiciera campeón al Nápoles del título de liga, algo que pocos pensaban cuando Diego fue recibido por más de 70.000 personas en el Estadio de San Paolo.

Como pasa en la actualidad con Leo Messi, tener al mejor jugador del mundo no te asegura ser favorito a los títulos en la casa de apuestas de bet365, pero si supone una inyección enorme de moral y una fe inquebrantable en un jugador como es el 10 del FC Barcelona o lo fue Diego Armando Maradona.

El homenaje de Nápoles

La huella que dejo Diego en Nápoles es imborrable, muchas luces y sombras en sus 7 temporadas allí, pero el recuerdo de todo lo que dejó el astro argentino sobre el terreno de juego se impone por encima de todo lo que la pudiera hacer fuera de San Paolo.

Maradona fue elevado a la categoría de santo de la ciudad, y ahora, décadas más tarde, el club ha decidido cambiar el nombre del estadio por el suyo, un homenaje aprobado por unanimidad por el ayuntamiento de Nápoles.

El alcalde de la ciudad, Luigi de Magistris considera a Diego como “el más grande futbolista de todos los tiempos, que, con su inmenso talento y su magia, homenajeó durante 7 años la camiseta del Napolés”. Una decisión lógica y acertada con la que la ciudad devuelve parte de todo lo que el argentino le dio en sus 7 años como jugador napolitano.

El homenaje de Messi

El astro argentino y del fútbol mundial de la actualidad también tuvo su recuerdo para Diego Armando Maradona. Leo Messi siempre ha sentido admiración por Diego y su relación, si bien a veces no ha sido la más fluida, siempre ha sido buena.

En el partido que enfrentó al FC Barcelona ante Osasuna sirvió de dedicatoria especial del capitán del Barça. Corría el minuto 73 cuando Messi lograba marcar el cuarto gol de su equipo que finiquitaba la goleada en casa frente a su rival, y en la celebración se quitaba la camiseta del FC Barcelona para lucir la zamarra de Newell´s, equipo rosarino que une a ambos jugadores.

Diego Maradona solo disputó siete partidos con Newell’s, pero Messi, que por entonces tenía seis años, fue testigo de ellos.

Diego se ha marchado, pero su recuerdo permanecerá imborrable para siempre en la memoria de todos los amantes del fútbol, y en especial de todos los napolitanos y argentinos que vivieron en primera persona la grandeza como jugador del que para muchos es y seguirá siendo el futbolista más grande de todos los tiempos.