Carlos Alberto Flores (40), sindicado como el femicida de Blanca Susana Sarabia (56) fue hallado anoche sin vida en la estación de trenes de Boulogne cuando era intensamente buscado.

Fuentes policiales informaron que el hombre murió arrollado por una formación del ramal Belgrano Norte y para los investigadores en principio se trató de un suicidio.

El hecho ocurrió anoche en una vivienda ubicada en la calle Alfredo Palacios 166, en el barrio Independencia donde residía la víctima.

De acuerdo a testigos presenciales, Flores apuñaló a Sarabia, su mujer desde hacía 15 años y con quien tenía un hijo, en medio de una discusión.

Un llamado al 911, alertó de la situación y al llegar la Policía halló a Sarabia en la puerta, malherida en la espalda, por lo que fue trasladada de urgencia al Hospital Fleming, aunque arribó muerta como consecuencia de las lesiones producidas con un arma blanca.

En la escena del crimen, los peritos secuestraron un cuchillo tipo carnicero con la hoja partida, con la que se cree se cometió el ataque.

Una testigo, Gabi, nieta de la víctima, contó a la prensa que ella se encontraba en la casa junto a su bebé cuando ocurrió el hecho.

“Estábamos comiendo cuando llegó Maxi, el hijo de ellos, y ella salió a darle plata para comprarse una zapatillas. Cuando se fue el hijo comenzaron a discutir y ella le pidió de buena manera que se fuera pero él le dijo que había perdido las llaves de su pieza y que no tenía a dónde ir”, relató al programa Cortá por Lozano de Telefé.

Luego llegaron la madre y la comadre de la víctima y ésta les contó que Carlos estaba “buscando la llave para irse”, pero él, en vez de retirarse, “se acostó en la cama y prendió un cigarrillo”.

“Al rato, ella salió a abrirles el portón a su madre y su comadre que se iban mientras él estaba arreglando una estufa con un cuchillo”, indicó.

Según la testigo, Carlos se dirigió hacia el portón cuando Susana se quedó sola, tras lo cual, ella escuchó “gritos” afuera por lo que del miedo decidió quedarse “adentro con el bebé”.

“Antes del ataque, Susana me dijo: ´Apenas se vaya Carlos cerramos todo con llave hasta que venga Maxi porque tengo miedo que vuelva´”, recordó la nieta, quien detalló que el prófugo “ya le había levantado la mano” a Susana y que en el último tiempo, desde que estaban separados, “eran todas peleas”.

“Él quería volver pero ella estaba firme que no quería volver con él”, señaló.

En tanto, Nilda, hija de Susana y madre de Gabi, contó que el prófugo “siempre la amenazaba” a la víctima “con que le iba a matar a uno de sus hijos” y que por ello la mujer asesinada no denunciaba los hechos de violencia a los que él la sometía.

También contó que el sospechoso escapó a la carrera tras el ataque y que en la huida se le cayó el celular, el cual ya fue secuestrado.

Nilda recordó que el prófugo solía quedarse en la casa de un amigo, “de donde iba y venía con un bolso con ropa”, que quedó en la escena del crimen porque aparentemente tenía previsto irse a Tucumán.

“Él iba para allá una vez por mes porque tenía una causa por homicidio. Estuvo preso por matar a un chico y después salió. Él se había llevado a Susana para allá, donde había unos chicos que molestaban a su hijo, por lo que él los corrió a los tiros”, sostuvo.

Además, Nilda dijo que Carlos tiene un sobrino camionero con el que suele ir a Tucumán y que anoche, tras el crimen, entraban al celular de Carlos “llamadas” de ese pariente, por lo que creen que lo estaba esperando para ayudarlo a escapar.

A su vez, esta tarde vecinos, amigos y familiares de la víctima se concentraron frente a la vivienda de Susana con pancartas con fotos de ella y del presunto femicida en reclamo de justicia.

El caso, caratulado como “homicidio agravado por femicidio”, es investigado por la fiscal Marcela Costa, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 del Departamento Judicial San Martín.