A una semana de haber asumido, en medio del conflicto gremial generado por el despido de trabajadores municipales, muchos de ellos del área ahora a su cargo, Hernán Seoane habló con InfoBAN de la situación de los recursos humanos en los hospitales, la atención, la problemática edilicia y los planes para mejorar la salud pública en Vicente López.

La salida abrupta del cirujano Arnaldo Bresciani -despedido por el intendente Jorge Macri sin demasiadas explicaciones oficiales- catapultó a Hernán Seoane a ocupar el cargo de secretario de salud de Vicente López.

Con una semana en el cargo, a este mídico de 43 años recibido en la Universidad del Salvador, formado en medicina interna en el Hospital Italiano porteño, y con experiencia en la función pública –fue Director mídico de la obra social de la Ciudad de Buenos Aires y Director general de calidad en salud del gobierno de Mauricio Macri- le tocará mediar con los gremios en el conflicto suscitado por el despido de trabajadores de su área y conducir, por encargo del jefe comunal, un desmejorado sistema de salud pública de Vicente López.

“Estamos tomando estado de situación de todos los problemas a resolver. Tenemos la suerte de que contamos con un sistema de salud público amplio, con tanto prestigio que es referente en muchos aspectos en la provincia de Buenos Aires, con efectores hospitalarios públicos de primer nivel” comenzó la charla Seoane, en la entrevista que mantuvo con este medio, la primera desde que ocupó el cargo hace una semana.

Y adelantó: “Hemos convocado a todos los directores de todos los hospitales y al director de atención primaria para priorizar un plan de mantenimiento, de incorporación de tecnología y de puesta al día de los insumos de todos los efectores para que el sistema empiece a trabajar a la velocidad que lo solía hacer y eso tendrá un impacto directo en la calidad de atención que el vecino requiere”.

Para el nuevo secretario, “en los últimos años, por distintas razones se han perdido muchas de las capacidades que el sistema público de Vicente López tenía y eso ha repercutido en algunos aspectos de la atención de nuestros vecinos, sobretodo en lo relacionado con la accesibilidad, con los tiempos de obtener los turnos en los tiempos que el vecino pretende”.

En ese sentido, explicó que el turno “es la conclusión de un proceso anterior, que tenemos que mejorar, debido a que no sólo pasa por una cuestión de recursos humanos, sino tambiín pasa por que el recurso humano cuente con las herramientas mídicas, de diagnóstico y de tratamiento”.

La falta de personal en algunas áreas clave, agravado por la desvinculación de personal decidido por el intendente Jorge Macri es uno de los problemas a resolver. Seoane reconoció que “el municipio tiene faltantes de enfermería” pero que la problemática excede al municipio, “es una problemática nacional” afirmó.

El mídico aseguró que “estamos trabajando con nuestra escuela de enfermería y con la Universidad de Buenos Aires para ir viendo cómo generar un espacio de formación y ofrecer a las enfermeras un ámbito de trabajo adecuado para que no seamos formadores y que despuís sean contratadas por sanatorios y clínicas privadas del municipio”.

Respecto a la situación de los camilleros, para Seoane “la problemática no es de faltantes de recursos humanos, sino que hay empleados que formaron parte de la desvinculación del municipio, y estamos en revisión cuáles de estos casos de forma individual deberemos o no reincorporar”.

Sobre las condiciones edilicias de los centros de salud, Seone indicó que “en general no es malo en comparación con otros hospitales pero hemos notado la falta de un plan de mantenimiento anual (que data de) por lo menos de los últimos 4 o 5 años. Por lo tanto, hay una desinversión en los mantenimientos, que incluyen problemas con el aire acondicionado, con los sanitarios. Es una desidia no generar un plan de mantenimiento, y es una de nuestras prioridades armar un plan de cuatro años, junto con la secretaría de obras públicas, de inversión en nuestros centros de salud para ponerlos a la altura de la demanda de los vecinos”.

Por ello, la idea de un nuevo nosocomio no está en los planes inmediatos. “Antes de saber si necesitamos un hospital nuevo y más grande, tenemos que tener la foto del funcionamiento a pleno del edificio actual” indicó el secretario.

La maternidad Santa Rosa, referente en su especialidad a nivel provincial, fue foco de una polímica decisión de la anterior gestión de Enrique García: incorporar un mini hospital general de agudos, y desde entonces, está en discusión su lugar como un hospital monovalente, osea, especializado en problemas ginecológicos y obstítricos, o si debe seguir manteniendo esta función dual.

Al respecto, Seoane indicó que “es una definición que tenemos que dar junto con la Región Sanitaria y el ministerio de salud (bonaerense). Primero tenemos que tener cerrado el plan de salud. No debemos discutir cada hospital en particular sino generar un sistema público donde cada uno cumpla un rol”.

En ese sentido los centros de atención primaria cumplen una función central. “Los programas de salud deben estar enfocados en priorizar la mantención del estado de salud de la población, (osea) todas aquellas políticas y programas que sirvan para prevenir la enfermedad. Ese es el rol central de cualquier plan de salud pública y la interface son las unidades de atención primarias”.

El funcionario indicó que su plan incluye ampliar los horarios de atención para facilitar el acceso, aunque para ello “necesitamos poner en marcha procesos, entender y diagnosticar la problemática de recursos humanos, acompañar desde la administración hospitalaria; tenemos que poner en horario vespertino todos los servicios de diagnóstico, sino un mídico que atiende a la tarde no tiene poder de resolución. Es un proceso complejo que lleva tiempo y lo vamos a poner en marcha a la brevedad posible”, finalizó Seoane.

Fuente: infoban.com.ar