La historia del Colegio Internacional comienza en 1885 cuando llega a Buenos Aires el marino piamontés Carlos Alberto Porchietto, nacido en 1862 en Pinerolo, provincia de Torino. Ingresó de joven a la marina mercante italiana, pasando luego a la inglesa en la que alcanzó el grado de capitán de ultramar en 1884.

Una vez radicado en la Argentina, compró el colegio Franco-Argentino que estaba ubicado originariamente en la calle Rivadavia de la Ciudad de Buenos Aires y más tarde se trasladó a la calle La Piedad (hoy Bartolomé Mitre) 2139 y de allí, en 1887 a la calle Cangallo (hoy Presidente Perón) 2311/23, donde cambió su nombre por el de Colegio Internacional.

En 1906 se instaló en Olivos luego de que Porchietto, en sociedad con el capitalista Alejandro Ferro, comprara la quinta Mangoré al gran coleccionista de arte Isaac Fernández Blanco, donde quedará definitivamente instalado el Colegio Internacional hasta su desaparición. El establecimiento comprendía cuatro manzanas delimitadas por las calles Mariano Pelliza al sur, Ramón B. Castro (hoy Roma) por el norte, Guillermo Rawson por el oeste y el Río de la Plata por el este. Fue el primer colegio con primario y secundario privado del partido de Vicente López.

Colegio Internacional Director y folleto
Su director, el profesor Francisco Chelía y un folleto del Colegio.

Fue uno de los mejores establecimientos educativos del país por entonces, dotado de modernos gabinetes para la enseñanza de la física, química y las ciencias naturales. El edificio era bello y de estilo, contaba con un parque cuidado con vistas al río. Lucía un elegante mirador y amplios pabellones para los estudiantes, los más recordados fueron el “Ameghino” y “Sarmiento”. Poseía entre el llamado Camino del Bajo (hoy Avenida Del Libertador) y el río un amplio campo de juegos y deportes donde se practicaba futbol, tenis, natación, yachting y remo, entre otros; y una pista de patinaje.

El profesor Carlos Alberto Porchietto tuvo activa y destacada participación en la vida de la comunidad italiana. Fue elegido en varias ocasiones presidente de la sociedad Unione e Benevolenza y también uno de los más esforzados propulsores de la federación de las escuelas de las sociedades italianas, en el Congreso realizado por éstas en 1891..

Una foto poco conocida del Colegio Internacional
Vista poco conocida del edificio del Colegio Internacional.

El Colegio tuvo 29 años de vida en Olivos y desde su fundación ejercieron la dirección el profesor Porchietto y desde 1914 (regresó a Italia donde fallece en 1926) hasta 1935 don Francisco Chelía, yerno de aquél. Bajo la inspiración de este último, se fundó la revista “Paginas” donde harían sus primeras armas literarias los alumnos del Colegio.

A pesar de su corta vida, el Colegio Internacional de Olivos cumplió una importante labor educativa que según parece, se debió en gran medida a la tarea pedagógica de quien fuera su director, Francisco Chelía quien había terminado su secundaria en el establecimiento, ocupando luego el cargo de maestro. Más tarde se recibió de Profesor de Filosofía y Letras (también obtuvo el título de farmacéutico) siendo primero vicedirector y a partir de 1914 director.

Fueron profesores de ese Colegio, entre los más destacados Carlos Alberto Porchietti, Francisco Chelía, Coriolano Alberini, Francisco Capello, Rodolfo Cibils Aguirre, Salvador Debenedetti, Roberto Giusti, Ricardo Caillet Bois, Agustín Matienzo, Emilio Ravigani, Julio Cesar Raffo, Aquiles Sacchi, José Sinland e Ildefonso Vattuone.

Entre sus alumnos más conocidos se cuentan, el historiador Ricardo Caillet Bois, el arquitecto Mario José Buschiazo, los jugadores de futbol Luis Carniglia de Boca Juniors y Mario Raúl Pesoa de Rosario Central, y José Burman quien luego fuera intendente de Vicente López. Pero fuera de toda duda que el más famoso fue Juan Domingo Perón, el único argentino elegido tres veces presidente de la Nación. Estuvo como pupilo en el Colegio antes de su ingreso al Colegio Militar donde hizo su carrera. Y, paradójicamente, falleció en 1974 en la Quinta Presidencial, a pocas cuadras de donde pasó su primera adolescencia,

Colegio Internacion medalla nivel académicoDada su calidad educativa, en 1915 el Colegio Internacional de Olivos fue premiado con una medalla de oro en la Exposición de San Francisco de California.

Cerró sus puertas en 1935 por motivos económicos. En el año 1940 fue demolido y al año siguiente falleció su último director, Francisco Chelía.

En 1949 el intendente de Vicente López, Amaro Ávalos, inauguró un busto donado por la familia Chelía, ejecutado por el escultor Juan Bautista Leone cuya vivienda taller se encontraba en la calle Anchorena casi esquina Catamarca de La Lucila. El busto se emplazó en la plazoleta llamada por tradición “Del Estudiante” el 9 de julio de 1950. Es conveniente destacar que Chelía además de su actuación docente ocupo diversos cargos públicos entre ellos la presidencia del Concejo Deliberante de Vicente López durante la intendencia de Vicente Querido en 1928.