El ministro de Salud bonaerense, Claudio Mate, dijo estar a favor de una despenalización parcial y regulada del aborto y denunció presiones sobre los mídicos que desistieron de interrumpir un embarazoEn una entrevista que publica hoy el diario Página 12, Mate dijo estar “defraudado” por la decisión de los mídicos del Hospital San Martín de la Plata, que no practicaron el aborto a la chica, de 19 años, tras concluir que el feto -de 20 semanas de gestación, según ecografías- podía sobrevivir tras un parto inducido.
En rueda de prensa en el hospital el 2 de agosto pasado, Mate había avalado la decisión y afirmado que era “absolutamente imposible” practicar un aborto, pero en su entrevista dijo que ahora tiene otra versión, y que el feto no podía sobrevivir.
“A mí me dijeron que un feto de 20 semanas es inviable, pero que puede bajar con vida y hasta gemir por unos minutos. Y con asistencia podría llegar a vivir hasta un día, a no ser que por medio de inyecciones lo hicieran morir antes, y no estaban dispuestos a hacerlo”, señaló el ministro.
Mate se declaró a favor de una despenalización parcial y regulada del aborto.
“No defiendo la legalización completa. Debería haber alguna regulación”, aseguró, y agregó que la criminalización de esta práctica no sólo no hace que haya menos abortos sino que además es la causa de las 20 muertes de mujeres que dijo ocurren todos los meses en la provincia por abortos clandestinos.  
El caso de la joven dicapacitada violada tomó estado público a principios del mes pasado, cuando una jueza frenó el aborto, autorizado por la madre de la chica y permitido por la legislación vigente, que sólo habilita interrumpir embarazos en caso de violación a una discapacitada o que se detecte en el feto anencefalia fetal.
La decisión de frenar el aborto para que se investigara la denuncia de violación presentada por la madre generó una serie de presentaciones judiciales que terminaron en la Suprema Corte bonaerense, que aprobó el aborto en un fallo divivido.
Sin embargo, un Comití de Bioítica del hospital San Martín decidió el 2 de agosto no interrumpir el embarazo, argumentando que las dilaciones judiciales habían hecho que el feto llegara a un tiempo de gestación tan avanzado que ya no se trataba de un aborto, sino de un parto inducido.
Pero Mate afirmó que el presidente de la Cámara Tribunal de Casación Penal y conjuez de la Suprema Corte bonaerense Federico Domínguez, y el rector de la Universidad Católica Argentina (UCA) de la Plata, Ricardo De la Torre, presionaron a los mídicos para que no realizaran el aborto de la joven.
“Las presiones existieron. El martes 1 de agosto, el conjuez Federico Domínguez, en una actitud inusual para un miembro de la Corte, salió a decirle a los mídicos:`Miren muchachos que ustedes son los responsablesï. Fue un mensaje intimidatorio”, afirmó.
Mate agregó que De la Torre se presentó al día siguiente en el Hospital de la Plata y presentó una carta “del mismo tenor que lo que había dicho Domínguez”.
El titular de la cartera sanitaria bonaerense afirmó que el caso le demostró que cualquier mídico puede ir preso por practicar este aborto o abortos en otros casos similares, “más allá de lo que diga el Código Penal”.
(Tílam)

Fuente: infoban.com.ar