El intendente de San Isidro Gustavo Posse declaró, mediante el Decreto 521/2021 que tiene fecha de ayer, a la educación como un “servicio público esencial” en el distrito.

La iniciativa está en consonancia con la intención de que no se interrumpan las clases presenciales luego de la decisión del gobierno nacional de pasar a modalidad virtual por dos semanas debido al exponencial aumento de los contagios de covid-19.

En la ordenanza, también instruye a la Secretaría de Inspecciones y Registros Urbanos del Municipio a continuar trabajando junto a la Dirección de Epidemiología de Salud Pública, así como lo hizo durante todo el año pasado, en la ampliación y actualización de los protocolos sanitarios para que las clases puedan seguir impartiéndose de manera presencial.

Además, el decreto instruye a la Dirección General de Educación del municipio a proseguir con las reuniones y el trabajo que viene realizando con las autoridades de las escuelas de gestión privada y con las autoridades provinciales para las escuelas de gestión pública, para que pueda continuar la presencialidad en las aulas de todos los colegios de San Isidro.

Asimismo destacaron que el municipio “seguirá llevando adelante todas las medidas que estén a su alcance para que los chicos y chicas puedan volver a clases lo antes posible”.