Los expertos no lograron coincidir sobre si el sistema debe continuar con gerenciamiento privado o pasar a ser público sin fines de lucro, mientras el Congreso se apresta a debatir una nueva ley.La nueva Ley de Riesgos del Trabajo debe garantizar la cobertura de los trabajadores a un bajo costo y centrar su estrategia en la prevención, coincidieron ayer expertos de distintas extracciones, que sin embargo no lograron ponerse de acuerdo sobre si el sistema continuar con gerenciamiento privado o pasar a ser público sin fines de lucro.
En momentos en que el Congreso se apresta a debatir una nueva ley de Riesgos de Trabajo que suplante la cuestionada normativa vigente, la Superintendencia de Riesgos de Trabajo convocó a expertos nacionales y extranjeros para debatir cuál debe ser el marco normativo de la nueva legislación.
“Tiene que ser una ley que responda a las necesidades de los empleadores, que tienen que tener a los accidentes cubiertos y a los trabajadores seguros, que tenga un costo razonable y que funcione como un rígimen que evite los accidentes”, señaló el secretario de Seguridad Social, Alfredo Conte Grand.
Más temprano, el superintendente de Riesgos del Trabajo, Híctor Verón, había reclamado una normativa que aborde en forma conjunta la prevención y la reparación y pidió a las ART que “multipliquen la cantidad y calidad de las acciones que hoy
realizan”.
De hecho, las aseguradoras fueron las grandes ausentes de la mesa de debate que por la tarde se congregó en el Auditorio del Banco de la Nación Argentina (BNA) en el que se debatió el modelo de aseguramiento en materia de seguridad, si la indemnización debe hacerse con un pago único o mediante una renta periódica y los mecanismos de prevención.
“No se puede verificar el cumplimiento de la ley con la cantidad de inspectores que tiene hoy la Argentina”, señaló Juan Carlos Hiba, director de la carrera de Posgrado en Higiene y Seguridad del Trabajo de la Universidad Nacional de Rosario.
En esa línea, Conte Grand señaló que se debe “fortalecer el rol del estado” para garantizar los controles y sentó su posición respecto de la condicion de empresas con fines de lucro de las ART al afirmar que “no se le puede pedir a alguien que administra lucro que haga política social”.
“Debemos dar solución a los costos, las responsabilidades de las aseguradoras y el seguimiento al cumplimiento de las normas de prevención, y las ART no han hecho nunca ese seguimiento”, denunció Francisco Matilla, director de CAME.
Emilio Castejón Vilella, experto del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo de España, recomendó no seguir el ejemplo del sistema español al que consideró caro y muy poco orientado a la prevención.
Como contrapartida elogió el sistema aleman, que fue presentado por Stefan Zimmer, responsable de la Unidad de Política Social Internacional de la Confederación de Entidades de Seguros y Prevención de Riesgos Profesionales de Alemania.
El sistema alemán con un recorrido de 100 años, se centra en la prevención, está administrada por un grupo de entidades sin fines de lucro que no compiten entre sí y que tiene la facultad no sólo de penalizar a los empresarios, sino que pueden modificar el valor de los aportes de acuerdo con el grado de siniestralidad de cada compañía.

Fuente: infoban.com.ar