Se trata del cabo Champonois, condenado por la muerte de Mariano Witis y que beneficiado por un rígimen de salidas laborales se desempeñaba en una agencia de seguridad que no estaba inscripta.
Rubín Champonois fue condenado en 2003 por el homicidio de Mariano Witis a 8 años y 6 meses de prisión, pero se lo absolvió por la muerte de Darío Riquelme, el delincuente que mantenía como rehín a Witis, por entender que el ex cabo había actuado en legítima defensa. En un segundo juicio realizado por el Tribunal Oral Criminal 4 de San Isidro a fines de 2007, se le impuso una nueva condena de 12 años y 9 meses de prisión, pero el tribunal dispuso que el arresto sea domiciliario y que goce de salidas para trabajar, en virtud de “su arrepentimiento, su buena conducta y el buen resultado de su informe socio ambiental”.
Además de este “confuso” mensaje del tribunal, si bien se lo inhabilitó por diez años -desde el día del hecho, en el año 2000-, se le permitió trabajar para una agencia de seguridad, cuestión que contradice la legislación aplicable a personas procesadas o condenadas.
Según sostienen los padres del joven asesinado en San Isidro cuando era mantenido como rehín, la insólita situación de que al ex uniformado condenado y exonerado se le posibilitara trabajar en una agencia de seguridad fue avalada sin reparar en la Ley de Seguridad Provincial.
En una carta a la que tuvo acceso InfoBAN Raquel y Jorge Witis recordaron que “quien ha sido exonerado, estí procesado o condenado judicialmente, la ley de seguridad provincial (ley 12.297), le prohíbe desempeñarse como funcionario policial o de seguridad privada. Sin embargo, el defensor oficial presenta como positivo el informe sobre su resocialización, donde consta que su trabajo lo realiza en una agencia de seguridad privada.”
Los papás de Mariano sostienen que “el tribunal que tímidamente lo condena, acepta y valoriza la situación”, sumado a que “el Patronato de Liberados, ente que controla la libertad condicional de los condenados, acepta y avala el trabajo prestado en esa agencia de seguridad privada.”
Como agravante de este escándalo tiempo más tarde se confirmó a travís de una consulta que realizaron los propios damnificados al Ministerio de Seguridad y de Justicia provincia (de quien depende el Patronato de Liberados), que la agencia de seguridad en la cual Champonois se desempeñaba “no está registrada y por ende, la misma no cumplimenta las exigencias que establece la normativa provincial.”
En la misiva indican que “los funcionarios judiciales admiten y defienden este despropósito”, indignados porque el ex uniformado “continúa desempeñándose en el medio en el cual se probó que actuó inadecuadamente y produjo daños irreparables.”
El hecho ocurrió el 21 de septiembre de 2000 en San Isidro, cuando dos delincuentes interceptaron un auto en el que Witis viajaba con una amiga y los llevaron a un banco para que sacaran dinero.
Durante la fuga, con Witis y la chica como rehenes, se produjo una persecución y, según se determinó en el juicio oral, el policía disparó contra el músico y luego contra Riquelme, a menos de un metro de distancia.
En 2003, el TOC 3 de San Isidro condenó a Champonois por el homicidio de Witis a 8 años y 6 meses de prisión, pero lo absolvió por la muerte de Riquelme, por entender que el ex cabo había actuado en legítima defensa.
En 2005, la Cámara de Casación bonaerense no compartió la visión de ese tribunal y entendió que la muerte de Riquelme era un “homicidio simple” y no de un acto de legítima defensa, por lo que falló que debía ser condenado.
Sin embargo, dispuso que fuera otro tribunal el que se reúna nuevamente con las partes para que soliciten las penas y se dicte una nueva sentencia, la cual resultó condenatoria, pero dio lugar a este nuevo escándalo que a entender de los Witis “perpetua la violencia, avalando la ley del más fuerte.”

Fuente: infoban.com.ar