La joven murió por un disparo de la pistola reglamentaria del policía, que fue separado de la fuerza por las sospechas que pesan sobre íl.
El ex efectivo de la Policía Bonaerense será indagado por primera vez la semana próxima, a un año y medio del hecho, ocurrido el 17 de agosto de 2006 en la localidad de Campana.
María Sánchez, una modelo y promotora de 22 años, falleció en el auto de su pareja, el agente Gabriel García, a raíz de un disparo en la sien de la pistola reglamentaria nueve milímetros que íl portaba.
La causa está a cargo del fiscal de Zárate-Campana Marcelo Pernici, el mismo que investiga el asesinato de la modelo Rosana Galliano, cometido en un barrio cerrado de la localidad de Exaltación de la Cruz.
Según afirmó García cuando declaró como testigo, apenas ocurrida la muerte, en medio de una discusión provocada por los celos de Sánchez, preventivamente desarmó su pistola y la arrojó en el asiento trasero del auto.
Siempre de acuerdo con su relato, la joven temía que íl regresara con su esposa y la abandonara, por lo que en un momento de la pelea le habría dicho “me mato, sin vos me mato”, tras lo cual pasó al asiento de atrás, armó la pistola, la amartilló y se disparó en la sien.
La madre de la joven, Graciela Centurión, y el abogado de la familia, Josí Vera, no ahorran críticas a la actuación de Pernici, a quien califican de “inepto e inoperante”, por haber “comprado” inmediatamente la versión del suicidio para cerrar la causa, sin poner a prueba los dichos de García.
En diálogo con Tílam, Vera relató que tras el disparo, García no llamó a una ambulancia sino a un amigo personal, destacó que Sánchez nunca había manipulado armas, “por lo que resulta difícil creer que pudo tomar la pistola, armarla, amartillarla, montarla y disparar, sin que el policía pudiera hacer nada”.
“Pero hay algo peor: las pericias revelaron que María no tenía rastros de pólvora en las manos, nunca disparó, a lo que hay que sumarle que García no cumplió con ninguno de los protocolos vigentes en la policía acerca de cómo actuar con un arma en presencia de personas exaltadas”, añadió el letrado.
Centurión, quien organizó varias marchas del silencio para evitar el archivo del expediente por la muerte de su hija con el apoyo del Centro de Protección a la Víctima (CPV), no duda de que García la mató, aunque no acierta a explicar los motivos que podría haber tenido.
Vera, por su parte, planea acusarlo “como mínimo por el delito de ayuda al suicidio”, aunque dijo que no puede descartarse “la imputación por homicidio simple, porque si íl hubiese respetado los protocolos, María estaría viva”.

Fuente: infoban.com.ar