Los familiares exigen el avance de la investigación del asesinato de tres policías en la planta transmisora del ministerio de Seguridad provincial, y se concentraron frente a la Gobernación provincial, en La Plata.
De la concentración participaron familiares y allegados de dos de los tres policías asesinados en octubre último para reclamar una audiencia
con el gobernador Daniel Scioli, al tiempo que rechazaron el cambio de director del Centro de Atención a la Víctima, dependiente de la Secretaría de Derechos Humanos provincial.
Esta tarde, se concentraron a las puertas de la Gobernación, en La Plata, la madre de Alejandro Vatalaro y la esposa de Pedro Díaz, ambos asesinados en octubre de 2007 junto a Raúl Torres Barboza.
El motivo de la movilización, según explicaron allegados a los familiares de los policías acribillados a balazos, es pedir una audiencia con el gobernador Daniel Scioli para que se esclarezca el triple crimen.
“Además, queremos repudiar que haya sido alejado de su cargo, Alberto Linares, director del Centro de Atención a la Víctima, ya que era quien contenía a los familiares, los orientaba y acompañaba en sus reclamos”, detalló un vocero de la familia Díaz.
El 19 de octubre último, fueron asesinados a tiros y cuchilladas los policías Pedro Díaz, Raúl Torres Barboza y Alejandro Vatalaro, en la planta transmisora del ministerio de Seguridad, en las afueras de La Plata.
Los platenses Leandro Colucci y Gabriel Mastrovitto fueron detenidos bajo sospecha de haber participado en el hecho, pero fueron finalmente liberados por falta de pruebas.
La hipótesis de la fiscalía interviniente, a cargo de Leyla Aguilar, sostiene que Colucci, celoso y enfurecido porque su ex novia policía mantenía una relación sentimental con Vatalaro, habría contratado a Mastrovitto, presunto barrabrava de Estudiantes para cometer el triple crimen.
Un patrón genítico hallado en el lugar de los hechos fue cotejado con el ADN de Mastrovitto y dio negativo, lo que lo desvincularía del hecho.
Colucci, quien tras su liberación estuvo varios días internado en una clínica psiquiátrica, se negó a efectuarse una extracción de sangre y solicitó que esa pericia no le fuera realizada en dependencias policiales.
A fines de diciembre último, Oscar Díaz, hermano de Pedro Díaz, uno de los tres policías asesinados, rechazó el móvil pasional detrás de los crímenes y estimó que pudo ser un “mensaje mafioso” para el ex ministro de Seguridad, León Arslanian.
“Ellos (en alusión al gobierno provincial y la fiscalía interviniente) siguen sosteniendo el móvil pasional, yo sigo pensando que no, sobre todo por la cantidad de puñaladas”, afirmó.
Díaz precisó “alguien que tiene deseo de atacar a alguien que se sintió engañado no está midiendo los lugares y eso hace que personalmente yo tenga dudas. Creo que fue una venganza, un intento de robo o en su defecto, un mensaje mafioso para Arslanián”.
Remarcó que “hay muchas cosas sobre las cuales no tengo pruebas, pero hay muchas dudas en todo aspecto e indudablemente sin acusar, es como si hubiese sido un pase de factura por algo que quedó pendiente”.
“La puja política entre la fiscal Leyla Aguilar y sobre todo entre el juez Císar Melazo y el ex gobernador Felipe Solá, trabó bastante la investigación, dando lugar a que por ejemplo no hicieran caso a la solicitud de poder sacarle sangre a Colucci para ver si tuvo algo que ver”, detalló.

Fuente: infoban.com.ar