Según la Organización Mundial de la Salud, más de mil millones de personas en todo el mundo viven con hipertensión arterial, y un 30 % de ellas ni siquiera lo sabe.

La hipertensión arterial (HTA) es una de las principales causas de enfermedad cardiovascular y accidente cerebrovascular en todo el mundo. Es una enfermedad silenciosa que no da síntomas y, si no se diagnostica y no se trata, provoca frecuentemente complicaciones graves como el infarto de corazón, el accidente cerebrovascular o la necesidad de diálisis por daño renal. 

Según la Asociación Americana del Corazón (AHA) la hipertensión se define como una presión arterial sistólica (la presión en las arterias durante la contracción del corazón) igual o superior a 140 mmHg y/o una presión arterial diastólica (la presión en las arterias cuando el corazón está en reposo entre latidos) igual o superior a 90 mmHg. Es importante tener en cuenta que un solo valor elevado no es suficiente para diagnosticar la hipertensión; se requieren múltiples mediciones en diferentes momentos para confirmar el diagnóstico.

¿Qué hacer para prevenir la hipertensión?

Es importante que el paciente tome la iniciativa de controlar aspectos relacionados con el estilo de vida y la salud, que en la mayoría de los casos contribuyen al desarrollo de enfermedades cardiovasculares. 

Según los especialistas, las conductas que los pacientes podrían adoptar para prevenir está enfermedad comprenden:

  1. Realizar chequeos médicos regulares: es importante realizar controles  médicos regulares para controlar la presión arterial, el colesterol, el azúcar en la sangre y otros factores de riesgo cardiovascular. Esto permite detectar y tratar cualquier problema de salud de manera temprana.
  2. Dejar de fumar: el tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular. Dejar de fumar puede reducir significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares y mejorar la salud en general.
  3. Mantener una dieta saludable: optar por una dieta balanceada con frutas, verduras, granos enteros, proteínas magras y grasas saludables puede ayudar a controlar el peso, reducir el colesterol y mantener la presión arterial bajo control. Reducir el consumo de alimentos procesados, ricos en grasas saturadas, grasas trans y sodio también es importante. 
  4. Hacer ejercicio regularmente: la actividad física regular es fundamental para mantener un corazón saludable y controlar el peso. Se recomienda al menos 60 minutos de ejercicio aeróbico 3 veces a la semana, junto con ejercicios de fortalecimiento muscular dos veces por semana.
  5. Limitar el consumo de alcohol: el consumo excesivo de alcohol puede aumentar la presión arterial y los niveles de triglicéridos en la sangre. Limitar la ingesta de alcohol puede ayudar a controlar estos factores de riesgo.
  6. Cumplir con el tratamiento médico: si se ha diagnosticado alguna condición médica que aumenta el riesgo cardiovascular, como la hipertensión arterial o la diabetes, es importante seguir el tratamiento recetado por el médico y realizar un seguimiento regular para garantizar que la condición esté bajo control. 
  7. Controlar el estrés: el estrés crónico puede contribuir al desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Practicar técnicas de manejo del estrés como la meditación, el yoga o la respiración profunda, puede ayudar a reducir los niveles de estrés y promover la salud cardiovascular.

¿Cómo se diagnóstica la hipertensión? 

El diagnóstico de hipertensión y su manejo deben ser realizados por un profesional de la salud capacitado médico quien puede evaluar los resultados de las mediciones de presión arterial, los factores de riesgo y los resultados de los exámenes complementarios para determinar el mejor manejo de la situación de cada paciente en particular.

¿Cuáles son los factores de riesgo cardiovascular?

Existen condiciones o hábitos que aumentan las posibilidades de desarrollar enfermedades del corazón y los vasos sanguíneos, como la enfermedad coronaria, el infarto de miocardio, la insuficiencia cardíaca, el accidente cerebrovascular y la enfermedad arterial periférica.  Los más comunes incluyen: 

  • Hipertensión arterial.
  • Niveles elevados de colesterol.
  • Tabaquismo.
  • Diabetes mellitus.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.
  • Dieta poco saludable.
  • Consumo excesivo de alcohol.
  • Estrés crónico.
  • Antecedentes familiares de enfermedades cardiovasculares.

Es importante tener en cuenta que estos factores de riesgo pueden interactuar entre sí y que la presencia de múltiples factores de riesgo puede aumentar aún más la probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares. Por lo tanto, adoptar un estilo de vida saludable y controlar los factores de riesgo modificables puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

¿Por qué es importante hacer un control de la presión arterial?

El control de la presión arterial es fundamental para la salud cardiovascular y general del individuo, entre ellas por ejemplo, previene enfermedades del corazón, reduce el riesgo de daño de órganos vitales, mejora la salud cerebral, protege los riñones, mejora la calidad de vida y evita complicaciones durante el embarazo. Es importante realizar controles regulares de la presión arterial y seguir las recomendaciones médicas para mantenerla dentro de los niveles saludables.

Cada 17 de mayo se celebra el día Mundial de la Hipertensión, en este marco la Organización Panamericana de la Salud (OPS) bajo el lema 2024 “¡Mida su presión arterial con precisión, contrólela y viva más tiempo!” tiene disponible en su página oficial una calculadora de riesgo cardiovascular- aplicación gratuita- que brinda la estimación del riesgo de enfermedad cardiovascular y ofrece recomendaciones terapéuticas.