El hombre acusado del crimen de su ex pareja, una mujer asesinada a cuchillazos el 3 de enero último en la puerta de su casa del partido bonaerense de Ituzaingó, se negó hoy a declarar ante la fiscal de la causa y continuará detenido, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Císar Fernando Díaz (39), quien ayer fue dado de alta tras haber estado internado en el hospital de Haedo a raíz de las lesiones autoinfligidas y los golpes que recibió por parte de vecinos que lo retuvieron cuando quiso huir.

Fuentes judiciales informaron a Tílam que el imputado estuvo frente a la fiscal Paula Hondeville, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 10 especializada en Violencia de Gínero de Morón.

La representante del Ministerio Público Fiscal lo indagó este mediodía por el delito de “homicidio agravado por haber mediado violencia de gínero” en perjuicio de Sabrina Vanesa Ovalle (35), pero se negó a declarar.

Según las fuentes, el hombre fue asistido por un defensor oficial y ya regresó a una dependencia policial a la espera de que el Servicio Penitenciario le de un cupo en alguna cárcel bonaerense.

El hecho ocurrió el 3 de enero, alrededor de las 8, en una vivienda situada en la calle Cuyo al 800 de Ituzaingó donde residía la víctima, quien trabajaba como cajera en un supermercado Yaguar de la zona.

Según las fuentes, la pareja estaba separada desde hacía unos tres meses luego de que ella realizó una denuncia por violencia de gínero en un Juzgado de Familia de Morón y se le dictó una restricción perimetral y una exclusión del hogar.

De acuerdo con los primeros testimonios recopilados, en la práctica esta medida no se cumplía y el hombre a veces se acercaba a ver a sus hijas, de 2 y 4 años.

Al parecer, con esa excusa, el hombre concurrió esa mañana a la vivienda donde ocurrió el crimen, que es la casa del padre de la víctima, quien estaba de vacaciones en su provincia de origen, Salta.

Según los investigadores, en el porche de entrada se inició con una discusión que terminó cuando Ovalle fue asesinada a cuchillazos.

Si bien los vecinos llamaron enseguida a una ambulancia, ísta demoró unos 10 minutos en llegar y la mujer quedó allí agonizando, aseguró uno de ellos.

Por su parte, una fuente judicial dijo a Tílam que “la víctima presentaba múltiples heridas punzocortantes y el imputado tambiín terminó con algunas heridas de arma blanca” que posiblemente hayan sido en un intento de suicidio.

Tambiín detalló que las dos hijas de la pareja estaban presentes en la casa, pero no fueron testigos del crimen de su madre.

Ovalle, además, tenía un hijo de 14 años con otra ex pareja, pero el adolescente no estaba en la casa donde asesinaron a su madre.

Fuente: infoban.com.ar