El intendente de Tigre, Julio Zamora, calificó como “arbitraria e irrazonable” la medida cautelar que suspende nuevas habilitaciones para proyectos en altura en el distrito y advirtió que la decisión “pone en riesgo la actividad económica y el empleo”. Además, confirmó que el Municipio apelará el fallo y reiteró la necesidad de actualizar el marco urbanístico vigente.
En diálogo con InfoBAN Radio, Zamora analizó la resolución del Juzgado en lo Contencioso Administrativo N° 2 de San Isidro, que ordenó frenar la emisión de viabilidades urbanísticas y permisos de obra para construcciones de más de dos pisos o 9 metros, en el marco del amparo presentado por la organización Compromiso Urbano. El jefe comunal señaló que todavía no cuenta con un informe jurídico completo, pero adelantó que la apelación se presentará en breve.
“Lo que he leído hasta ahora me parece una medida irrazonable, arbitraria e inconstitucional. Interfiere en decisiones propias del Ejecutivo municipal y desconoce que existe un decreto acotado por el Concejo Deliberante. Esto no solo afecta al Municipio: afecta a trabajadores que esperan ingresar a una obra, a comercios que viven de la construcción y a sectores que dependen del desarrollo urbano”, afirmó.
Zamora consideró “exorbitante” el plazo de seis meses fijado por la Justicia para la suspensión de nuevas autorizaciones y enfatizó su impacto en la economía local. “Son seis meses en los que un trabajador puede quedarse sin empleo y un comercio sin ventas. Esta medida pone un pie en la cabeza de más de 30 años de desarrollo en Tigre”, señaló.
El intendente repasó la evolución del Código de Desarrollo Urbano, vigente desde 1995, y recordó que el crecimiento impulsado durante la gestión de Ricardo Ubieto combinó inversión pública y privada para transformar el distrito. Aseguró que, en los últimos años, Tigre creció “el doble de la media de otras ciudades”.
En ese marco, remarcó que el Municipio ya venía trabajando en una actualización normativa. “Hace dos años que estamos planteando un nuevo perfil urbano, primero respecto de las alturas y después con una planificación más integral. Presentamos un proyecto con criterios diferenciados según cada barrio”, explicó.
También respondió a las críticas políticas sobre el avance de los edificios en altura, que cobraron protagonismo durante la última campaña local. “Tigre tiene que seguir creciendo. Pensar que el congestionamiento se explica solo por las torres es una interpretación reduccionista. Hay factores urbanos y de movilidad mucho más amplios”, expresó.
Consultado por el equilibrio entre crecimiento y sostenibilidad, Zamora sostuvo que la propuesta enviada al Concejo Deliberante establece parámetros distintos para barrios residenciales y grandes avenidas. “Hay zonas donde corresponde una planta baja y dos o tres pisos, y otras donde ya existe desarrollo en altura y esa altura es razonable. Como en cualquier ciudad, las avenidas tienen un perfil diferente a las áreas interiores”, detalló.
Por último, advirtió que paralizar nuevas habilitaciones afectaría el empleo en un contexto complejo. “Cada año se incorporan 8.000 jóvenes al mercado laboral. Si frenamos la obra privada, frenamos trabajo. Y con la obra pública nacional prácticamente eliminada, ahora también se detiene la iniciativa privada”, alertó.
Zamora ratificó la voluntad del Ejecutivo de promover un debate legislativo amplio. “Queremos que el Concejo discuta con responsabilidad y rapidez. Si hay que ajustar alturas, que se haga con criterios técnicos, no con medidas judiciales que desconocen la realidad económica de miles de familias de Tigre”, concluyó.































