Imagen gentileza La Colectiva del Delta

La comunidad isleña está en alerta ante el repentino cambio en la tonalidad de los cursos de agua del Delta, donde se detectan zonas con tonalidades verdosas, que corresponden a la presencia de algas cianobacteriales.

En principio según el estudio de la toma de muestras realizada en el ámbito de la primera sección de islas, se detectó la presencia de una de las cepas de cianobacteria del género microcystis.

Estas algas tienden a formar grandes florecimientos en cuerpos de agua dulce cuando se dan las condiciones adecuadas, que en este caso podrían tener su origen en las condiciones de sequía imperantes y la baja movilidad de los cursos de agua.

El pasado lunes científicos del grupo CoSensores  (UNSAM y FCEyN-UBA) tomaron muestras de agua en la zona de Tigre, y este jueves se esperaba la intervención del ADA (Autoridad delAgua) para nuevas tomas de muestras en conjunto con el municipio de Tigre, para su análisis por parte de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA. Los vecinos isleños, ante la preocupación generalizada, fueron quienes motorizaron el primer análisis.

Pero no sólo en el ámbito de Tigre se detectaron las manchas verdes, también en jurisdicción de San Fernando y Escobar.

Cabe destacar que la toxina que producen estas algas en su florecimiento, en caso de contacto físico puede ocasionar irritamientos cutáneos, quemaduras e inflamación de la boca. En caso de ingestión de agua con gran concentración puede acarrear  vómitos, nauseas, dolores de cabeza, diarrea, problemas con los riñones y disfunción general, no solo en humanos, afectando también a la fauna silvestre.

Desde el Plan de Manejo del Delta que depende del municipio de Tigre, solicitaron en un comunicado “no utilizar su agua para consumo humano ni animal, ni para higiene personal” y aseguraron que “El distrito se encuentra trabajando en coordinación con la Autoridad del Agua de la Provincia (ADA) para poder determinar el origen y nivel de toxicidad de las mismas.”

En tanto desde San Fernando el Director de Medio Ambiente del Municipio, Gabriel Tato, explicó: “Generalmente esto sucede entrado el verano, pero la escasez de agua por la
que atraviesa nuestro delta inferior, es decir factores físicos y biológicos hacen
que este proceso se adelante como está sucediendo. Esto es un proceso natural
y conocido, lo que sugiere adoptar medidas preventivas para evitar
complicaciones a la salud de los isleños”.

En ese sentido, el funcionario remarcó: “La presencia de cianobacterias siempre
sugiere un grado de toxicidad que afecta a los seres vivos, por eso se
recomienda evitar el consumo y contacto con aguas en las que se visibilizan la
presencia de esta formación de algas. Es importante destacar que los métodos
tradicionales de tratamiento o potabilización no son aptos para inhibir la toxicidad
de las cianobacterias.”