El viudo Carlos Carrascosa pasó su primera noche detenido en una celda de la Delegación Departamental de Investigaciones de San Isidro y ahora se tramita su traslado a un sector para adultos mayores.Luego del fallo que esta madrugada lo condenó a cinco años y seis meses de prisión por encubrimiento agravado del crimen de su esposa María Marta García Belsunce, Carrascosa compartió el calabozo con presos comunes, afirmaron voceros policiales.
Sin embargo, esta mañana, el Tribunal Oral en lo Criminal 6 de San Isidro fue notificado de que en la delegación policial no hay lugar para que el viudo continúe detenido y comenzaron las gestiones para trasladarlo a la cárcel de Campana.
En principio, desde ese penal informaron que tampoco tienen alojamiento para Carrascosa, de 62 años, a quien sus abogados intentan alojar en un sector que, si bien no tiene privilegios, es para hombres mayores.
Por esa razón, el lugar de detención definitivo del viudo se definirá durante las próximas horas y mientras tanto seguirá en la DDI de San Isidro, donde hoy comenzó a recibir visitas.
Despuís de que el tribunal ordenara su inmediata detención, el viudo abrazó a cada uno de sus amigos y familiares presentes en la sala de audiencias y fuera de allí, el subteniente Gustavo Suárez le colocó las esposas.
"Gustavo, esta vez te tocó a vos ponerme las pinzas", le dijo el viudo al policía, quien desde el 20 de febrero lo acompañaba todas las mañanas desde su ingreso por la alcaidía hacia la sala del juicio y lo protegía del asedio periodístico.
"Es mi trabajo", se limitó a decir despuís el efectivo, que siempre se mostró bonachón, pero ayer parecía conmocionado por haber tenido que esposar al viudo, con quien había trabado una buena relación en estos meses.
Ante la posibilidad de que se dispusiera su arresto, el viudo había llevado anoche al juicio un bolso con ropa, el cual le fue alcanzado por sus familiares despuís de saberse que sería otra vez encarcelado.
En tanto, en las próximas horas los abogados del viudo, Hernán Ferrari y Alberto Cafetzoglus, tienen previsto pedirle al Tribunal Oral en lo Criminal 6 de San Isidro, el mismo que lo condenó, que se aplique a su cliente un rígimen de prisión morigerada.
Tal como argumentó anoche cuando pidió a los jueces que revoquen la decisión de detener a Carrascosa en forma inmediata, Ferrari fundamentará su solicitud en que no hay peligro de que el viudo se fugue o entorpezca la investigación.
Otros argumentos que usará son que la sentencia no está firme -tras la apelación que presentarán deberá ser analizada por la Cámara de Casación bonaerense- y que en los casi cinco años que lleva el caso Carrascosa "ha demostrado su voluntad de estar a derecho".
Ferrari explicó a Tílam que además se debe computar a favor de su cliente el tiempo que pasó efectivamente en la cárcel, 42 días durante 2003, así como que gozó del beneficio de una prisión morigerada, durante cerca de un año.
"Todos esperábamos la absolución. La sentencia fue injusta y arbitraria", opinó el letrado.
Anoche, los jueces María Angílica Etcheverry y los vocales Luis Rizzi y Hernán San Martín rechazaron las nulidades planteadas por los defensores contra el alegato del fiscal Diego Molina Pico y condenaron al viudo a casi el máximo de la pena de encubrimiento, que preví seis años.
Fuente: infoban.com.ar

























