Integrante de una familia con linaje en el automovilismo, Julián Feijoo se consagró en el Gálvez porteño como el nuevo campeón de la Clase GTA.
El pasado fin de semana Tigre volvió a tener un campeón de automovilismo con la consagración de Julián Feijoo en la segunda final de la Clase GTA, en la cual necesitaba llegar a la bandera a cuadros para ser el nuevo campeón de la Clase GTA.

El joven tigrense, nieto de Marcial -que corrió 80 carreras entre 1961 y 1980 en TC-, es parte de la pasión por la velocidad que no ha salteado generaciones en la familia. Julián comenzó primero asistiendo en pista a su hermano Rodrigo, conociendo así cada detalle del Ford que alistan Sergio Sala y Pablo Viollaz.

El 2018 lo tuvo ya sobre el “Albino” con el 106 en los laterales, y no tardaría en llegar el primer reconocimiento: Piloto Revelación GTA.

De declaraciones medidas, y extremadamente cuidadoso de su imagen, Feijoo y el Mach 5 eran la nueva faceta del inoxidable Ford que se ponía en pista este año con el firme propósito de pelear de lleno el título.

Asi se daba una serie de triunfos que lo ponían en carrera, hasta que un hecho desafortunado hería de muerte el veloz impulsor construído por Sergio Sala. Una tuerca alojada, quizás, de manera intencional, lo dejaba sin impulsor.

El equipo conseguía ponerse de pie y recuperar el terreno perdido, con claras chances de campeonar en la última competencia doble en el Gálvez porteño, el mismo que en el 2018 lo vio puntear sorprendiendo a todos, hasta que una pata de motor dijo basta.

Esta vez sí se dio, y sobre el final del domingo plasmó: “Soy Julian Feijoo y vengo a escribir mi historia”.

Tras el festejo, el calco enorme con el “1” y la espuma en aerosol infaltable, llegaría la trepada al techo y un pequeño momento de gran emoción, el abrazo con su tío Eduardo.

Mas calmo, con una sonrisa, luego de recibir el saludo de su familia y allegados, y de la mano de su novia, Julián afirmó: “Somos campeones, contra todo lo que se opuso. Sorteando mil dificultades, amenazas, y todo lo que te puedas imaginar.”

Asimismo subrayó: “Nos pusimos de pie una y otra vez y demostramos que este año fuimos los mejores de la GTA. Tuvimos un momento de inflexión, y decidimos junto a quienes nos apoyan seguir adelante con este proyecto.”

Feijoo confirmó que es nafta lo que corre en sus venas: “Tengo una comunicación, un lazo con este auto, que no puedo explicar, pero nos entendemos. Este auto estuvo a punto de ser “cortado” y defendí a muerte mantenerlo así, porque sabía que contaba con un potencial tremendo y un equipo increíble.”

Respecto al futuro y de cara a la próxima temporada, analizó que “Así se dieron las cosas, tenemos el “1”, somos los campeones y vamos a disfrutarlo. Despuís decidiremos con mi equipo quí camino tomar, es muy pronto para eso.”

Por último el nuevo campeón de la Clase GTA agradeció: “A todo mi equipo por el gran laburo que hicieron, a mi familia, y por supuesto a los sponsors, porque gracias a ellos y su confianza, estamos acá”.

Fuente: infoban.com.ar