La Unión de Trabajadores del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (UTI), realizó hoy un paro de 24 horas en las sedes de PAMI de todo el país en rechazo a “los despidos, la incorporación de funcionarios a dedo, el ajuste de los salarios y la decadencia de las prestaciones”, según informaron.

El secretario general del gremio, Osvaldo Barreñada, aseguró “el PAMI es un ente público no estatal y desde marzo han despedido a 186 empleados, en contra del decreto estatal, alegando que son trabajadores de la administración pública”.

Asimismo, agregó: “Incluso quieren acordar el aumento del salario en un 7 por ciento, como si participáramos del sector público, cuando siempre tuvimos convenio propio”.

El referente sindical evaluó que la medida contó con “un alto acatamiento de los trabajadores en todo el país” y cuestionó que “no sólo hubo una ola de despidos en plena prohibición, sino que se corrió de sus cargos a varios empleados de carrera”.

“Además, se lanzó un programa de jubilaciones anticipadas y no se pasó a planta a los contratados”, añadió.