El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, realizó un balance de sus primeros 365 días al frente de la Provincia y consideró que “fue un año pero parecieron cien”, a raíz de la pandemia de coronavirus.

A la vez, se refirió a la interna del oficialismo y afirmó que se está “trabajando en aceitar las diversidades en el Frente de Todos”, espacio al que definió como “una coalición de gobierno con sectores que no piensan igual pero que comparten las prioridades”.

“La conformación del Frente de Todos fue una decisión histórica y estratégica de Cristina. Hicimos una campaña con Sergio Massa a pesar de que decían que no podíamos ni compartir un escenario y ganamos en la provincia por casi 20 puntos a pesar de que decían que Vidal era invencible”, sostuvo Kicillof, al recordar la creación del frente entre distintos sectores peronistas para los comicios del año pasado.

Al respecto, dijo que se trata de “una coalición de gobierno con sectores que no piensan igual”, pero que comparten “las prioridades”, y subrayó que se está “trabajando en aceitar las diversidades en el Frente de Todos cada vez mejor”.

“Es imposible que no haya matices, es un frente político, el tema es cómo se vayan resolviendo. La forma de procesar los matices es la fortaleza del Frente de Todos. Todos esperaban rupturas y peleas y parte del periodismo trabajó para generarlas, inventando reuniones y discusiones”, agregó en declaraciones radiales.

Sobre el balance de su primer año de gobierno, Kicillof afirmó: “Fue un año que parecieron cien. La pandemia no solo nos cambió los planes. De momento, hasta que la vacuna esté, seguimos conviviendo con la pandemia”.

“La provincia de Buenos Aires tenía todos los números para tener desborde sanitarios y no lo tuvimos. Puse la salud como prioridad porque se caían los techos de los quirófanos, trabajamos con los 135 distritos, una situación política compleja, pero pudimos llevar adelante la pandemia muy bien”, evaluó.

Por último, respaldó la reciente carta de la vicepresidenta Cristina Kirchner y sostuvo que fue la dirigente “más perseguida” por la Justicia y el oficialismo de aquel momento y remarcó que “el lawfare está vivito y coleando”.

“Yo tengo una causa elevada a juicio oral llamada Dolar Futuro y no puedo explicarle a la gente de qué se me acusa. La más perseguida fue Cristina. Y de ahí para abajo hay una persecución permanente. No son todos los jueces y fiscales, pero una parte trabajaron durante el Gobierno de Macri bajo el control de la Casa Rosada desde una Mesa Judicial”, finalizó.