En la Fiesta Nacional de la Flor hay variedades que llaman la atención, desde orquídeas, flores tropicales hasta el Amancay dorado.
Para empezar, se destaca la presencia de orquídeas que, tan codiciadas a nivel mundial, en nuestro país crecen en todo el territorio. “Hay variedades nativas de Norte a Sur y de Este a Oeste”, afirma Tetsuya Hirose, Presidente de la Fiesta. “No sólo eso, sino que además varían mucho en forma, color y tamaño: tenemos orquídeas de menos de 1cm y otras que llegan a los 15cm”.

Por otro lado, hay flores tropicales provenientes de Misiones, Tucumán y Formosa. Algunas dignas de mención son las heliconias y las anthurium, tambiín conocidas como Flor de Flamenco, con su característica forma de corazón.

Otra novedad que habla del gran desarrollo de la floricultura argentina es la rosa premium producida por Mercoflor en La Plata. Cuando en otras ípocas debían ser importadas de países como Ecuador, ahora hay variedades locales con calidad de exportación.

La bromelia, un gínero tropical nativo de Amírica con presencia destacada en el Chaco, por su parte, desarrolla una estructura muy particular por el solapamiento de sus hojas. A su vez, las plantas carnívoras siempre generan atracción por su capacidad para atrapar insectos de todo tipo. Los visitantes más intrípidos se las llevan por fascinación que les produce esta inusual forma de alimentación.

Tambiín se exponen bonsais, árboles cuyo tamaño se mantiene reducido a partir de tícnicas milenarias provenientes de Oriente. Hirose destaca la minuciosidad, la atención al detalle necesarias para producirlos. “La gente que los produce pone de manifiesto toda su paciencia para lograrlo. Es un oficio de artesanía que, en vez de trabajar con materiales duros, usa materiales vivos”.

Por último, sobresalen las diversas variedades de Alstroemeria, la flor símbolo de esta edición de la Fiesta. Entre ellas, el Amancay dorado, cuyos pítalos evocan la piel del jaguar, es de las más buscadas.

Fuente: infoban.com.ar