El veredicto del juicio que se le sigue a un ex policía bonaerense acusado de asesinar de un balazo en la cabeza al joven Cristian Bogado, en un presunto caso de “gatillo fácil” ocurrido en mayo de 2004, en la localidad de Hurlingham, se conocerá hoy en los tribunales de Morón.
La audiencia comenzará a las 14:30 en el edificio judicial ubicado en la esquina de Almirante Brown y Colón, en dicho partido del oeste del conurbano.
El imputado Josí Luis Díaz podría ser condenado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de Morón a prisión perpetua por el “homicidio calificado” de Bogado, de 20 años, tal como lo solicitaron en sus alegatos la fiscalía y la querella.
Por su parte, la defensa del ex cabo Díaz pidió la absolución del acusado y, subsidiariamente una condena por “homicidio culposo” al considerar que se trató de un “hecho fortuito”.
En la última jornada del debate, Díaz declaró ante los jueces Susana Beatriz Ragonese, Osvaldo Fabián Cedarre y Aníbal Víctor Termite, que la muerte de Bogado se trató de “un accidente”.
El imputado dijo que íl redujo a la víctima y quiso sujetarlo contra el piso con el arma en la mano y que en ese momento se le disparó su pistola reglamentaria.
Sin embargo, un perito balístico había declarado durante el juicio que por el tipo de seguro que tiene la pistola, al imputado no pudo habírsele disparado en forma accidental.
Además, Díaz reconoció ante los jueces que quiso pegarle a Bogado con su arma porque el joven tenía una actitud peligrosa.
Tras la declaración del ex cabo de la bonaerense, el fiscal de juicio, Bernardo Kipper, pidió al tribunal que condene al acusado a prisión perpetua al considerar como calificativo del homicidio de Bogado la condición de policía del imputado y, como agravante general, que para cometer el delito se utilizó un arma de fuego.
Kipper sostuvo que en base a toda la prueba recolectada, Díaz actuó con “dolo eventual”, es decir, que al empuñar su pistola reglamentaria debió haberse representado el peligro que implicaba esa acción y el daño que podía llegar a provocar.
A su turno, la abogada querellante, Silvia Góngora, adhirió al pedido del fiscal y, en base al fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre el caso de Walter Bulacio, consideró además el homicidio de Bogado como “un crimen de Estado”.
La querellante tambiín solicitó que la condena que se le aplique a Díaz sea de cumplimiento efectivo para que cese la prisión domiciliaria que beneficia actualmente al imputado.
Por su parte, la defensa de ex cabo pidió que, sea cual fuere el monto, continue el arresto domiciliario ya que desde que goza de ese beneficio, agosto de 2004, el acusado nunca eludió el accionar de la Justicia ni obstaculizó la investigación del caso.
El hecho ventilado en el juicio ocurrió el 26 de mayo de 2004 cuando Bogado y cuatro amigos se movilizaban en un automóvil Ford Escort por la localidad bonaerense de Villa Tesei, partido de Hurligham, y fueron perseguidos por un patrullero.
Los policías que participaron del hecho dijeron que la víctima y sus acompañantes estaban en un auto robado y que incluso les habían disparado, lo que no fue confirmado por los peritajes.
Al llegar a Veragua y Aristizábal el Escort chocó contra uno de los móviles policiales y detuvo su marcha, tras lo cual, los cinco jóvenes fueron bajados del vehículo y acostados sobre la calle, donde, de acuerdo a la investigación judicial, Díaz le disparó a Bogado, quien murió en el lugar.
De acuerdo a la versión de una testigo de identidad reservada que declaró tanto en la instrucción como en el debate, el imputado golpeó a la víctima con su arma y tenía el dedo en el gatillo mientras Bogado estaba tirado en el suelo.
El policía, que ya tenía antecedentes por lesiones, amenazas y daños pero que no fueron incoporados al expediente por lo que en el juicio no se los tuvieron en cuenta, fue detenido poco despuís del hecho y llegó a juicio oral acusado de “homicidio calificado” pero con prisión domiciliaria.

Fuente: infoban.com.ar