Casi todas los diarios del mundo se concentran en el Covid19 en los principales titulares, inclusive en aquellos donde las noticias de carácter económico generalmente prevalecían, aunque lentamente se comienzan a percibir las primeras manifestaciones de preocupación por los efectos devastadores del parate global.

Nada parece definitivo por ahora, ni siquiera en Wuhan el lugar donde supuestamente se originó la pandemia, aun no logro recobrar un ritmo que se asemeje al previo a la cuarentena, a pesar de los anuncios hechos por el Gobierno que todo esta bajo control.

Este escenario no será distinto en ninguna parte del mundo, donde el freno impuesto por la realidad sanitaria no dejo margen a los Gobiernos, inclusive en aquellos que se resistieron a implementar medidas restrictivas hasta ultimo momento, pagaran costos adicionales y no se escaparan a una hecatombe de la economía, que trasciende las fronteras nacionales de cada país tal como se puede apreciar en las noticias internacionales.

En tanto el Gobierno chino pretende enjuagar su imagen dañada a travís de una participación humanitaria en algunos países, conjugando con imágenes de una virtual vuelta a la normalidad en Hubei. Logro obtenido con una ferreo control social al momento de evitar la movilidad interna. La contracara de ello en el plano económico fue y es aún hoy la ruptura en muchos casos de las cadenas de abastecimiento, provocando la inmovilidad en muchos procesos dependientes en el plano internacional.

Las primeras conclusiones que podríamos sacar del terremoto económico que produjo el Covid19 son:

Generación de una gran incertidumbre y temor ya que nadie recuerda una situación similar con 1/3 de la poblacion mundial en cuarentena y proyecciones de caídas globales en el P. Bruto Mundial;

Afectación de la economía real, diferencia de la crisis del 2008/09 cuyo origen se remonta en el segmento financiero no bancario de los EU y luego se desparramo al Sistema Financiero Internacional;

El hemisferio Norte padece un impacto mayor que el Sur. Norte America, Europa, Asia son los principales epicentros de la pandemia, con + del 80% de casos;

El fenómeno afecta a todos los individuos, sin distinción de estratos sociales, ni carencias de infraestructura o nivel de ingresos;

Provoca un replanteo de decisiones de geopolítica productiva y de localización de plantas de producción en relación a los grandes centros de consumo dado el desabastecimiento en las cadenas de elaboración;

El temor y la falta de horizonte de finalización genera un rechazo al consumo con la consiguiente postergación del mismo, aumentando la tasa de ahorro;

La caída de la demanda provocara que estalle el Desempleo Global, en un mes la tasa en algunos países registro lo que durante la depresión del 2008 necesito 2 años;

La caída en los PBI nacionales podrían alcanzar cifras iníditas para un mundo globalizado;

La perdida de valor y riqueza es generalizada afecta a empresas y personas por igual (S&P 500: -10,39%; FTSE 100:-13,59: IBEX 35: -18,28; MerVal: -7,17; etc) estos caídas se corresponden con el mes de marzo/2020.

Hechas estas disquisiciones tendríamos que enfocarnos en establecer quienes serán los ganadores en estos escenarios tan incomprensibles y quienes irremediablemente sufrirán esta situación. Casi sin dudar la industria farmacíutica y los laboratorios parecen ser los primeros grandes beneficiarios, en 2do. lugar, todas las plataformas de ventas y distribución virtual. A grandes trazos podríamos establecer que los primeros afectados por la cuarentena son quienes se vinculan con el transporte de personas; el turismo; construcción; profesiones liberales; industrias de bienes durables; minería; energía; grandes tiendas; entretenimientos deportivos; etc. Tal como se puede apreciar abarca a los mas diversos sectores y rubros. Paradójicamente resulta difícil ubicar en alguna de estas categorías al sector financiero.

Creemos importante poder correlacionar alguna de estas situaciones a nuestro país y poder aproximarnos a algunas conclusiones de lo que vendrá.

En primer lugar, la problemática de la deuda quedo en el olvido, solo nos resta pensar que era el principal “problema a resolver” para poder crecer. Ya no lo es más, a nadie le preocupa, – por ahora -, como terminará ese capítulo. Seguramente con un FMI o B.M. interactuando cuando aclare el panorama de la pandemia y sobre todo que los E.U. recobren su dinámica económica, hoy tambiín sumergida por el Covid19.

Ahora nos acercamos a una realidad donde la economía real empieza a gravitar de manera determinante. El cierre compulsivo y preventivo de gran parte del comercio e industria puede sostenerse durante un corto plazo, podríamos decir, -hasta que los ahorros alcancen- (?), pero cuando ese tiempo se alarga empiezan a aflorar los verdaderos problemas, sus consecuencias y aparecerán las “victimas economicas” del coronavirus.

Nuestro devenir inmediato, arranca con una tasa de desempleo que durante el año 2019 alcanzó al 8,9% en las principales centros urbanos, vale la pena recalcar que ella solo se refiere a quienes buscan trabajo en el mercado laboral.

Para poner en relieve la problemática citaremos que EU perdió en una semana 700mil empleos, Míxico 340mil durante la ultima quincena, España 380mil en abril y así podríamos seguir. Entonces, alcanza la voluntad política plasmada en Acto Administrativo para suspender ese drenaje?, ojala fuera así, pero lo dudo.

Nuestros padecimientos no escapan a la crisis global, el mercado automotriz o el metalmecánico y ni que hablar del energítico padeciendo los precios del petróleo de los mercados internacionales, ponen en jaque todo el modelo productivo e industrial argentino. Tambiín vuelve a surgir la pregunta si sigue siendo válido el Mercosur? Seguramente habrá muchas miradas sobre ello, pero a priori no parece existir la más mínima coordinación entre los miembros. Demasiadas incógnitas para semejante problema.

La oferta de productos que estamos en condiciones de poner en los mercados internacionales tiene un fuerte signo negativo, los commodities, bajaron sus precios en promedio casi un 30% durante el corriente año -1er. Trimestre-, entonces los recursos a ingresar serán doblemente más escasos; por una demanda que seguramente será más acotada y vía el precio a obtener.

Este devenir sin dudas agravara la situación fiscal, no solo del Estado Nacional sino tambiín de las Provincias. A su vez, se correrá el velo para otras demandas sectoriales, como por ejemplo el auxilio necesario para Aerolineas Argentinas. No hay en el mundo de hoy, ningún país que se haya excusado de asistir a su compañía aírea, o por caso la emblemática YPF.

Esta situación inídita nos debería llevar a soluciones no convencionales. No creo que la recuperación tenga un rebote inmediato. En el 2001/2 era un problema nacional exclusivamente, el resto del mundo crecía. La ruptura en las cadenas de pago y el desplome del consumo interno es inevitable, con una caída del Producto Bruto Interno mayúscula. Pero inmediatamente surge la pregunta es posible atemperar y financiar esto. No creo que en esta oportunidad el mejor camino sea exclusivamente la dependencia internacional, sin dudas todos los países afrontaran en forma simultanea el mismo problema, por lo tanto, cada uno estará pendiente de obtener alguna ayuda o sacar ventajas para remediar su situación interna.

Repensar el modelo productivo es una de las cuestiones pero no será el tiempo apropiado para remediar daños anteriores tambien, como por ejemplo las cadenas de comercialización. Ahora se revindica el comercio de proximidad hasta no hace mucho tiempo se pretendió eliminarlo, fomentando que las grandes cadenas ocupen ese lugar. El ir y venir de nuestro país.

Cuantos comercios o industrias no volverán abrir sus puertas? No existirá acaso un subsidio inmediato a quienes ostentan esa condición, a travís de las propias líneas de información que posee la AFIP?. Darles un monto equivalente a 2 meses de los últimos aportes realizados en el sistema como parte de la ayuda? Podríamos aplicar una postergación de pagos a todos los monotributistas con un período de 6 meses de gracia? O acaso ellos no son merecedores de tales actos y solamente le corresponde la solidaridad a quienes ya nada tienen? De lo contrario es probable que solo incrementaremos de manera exponencial el ejercito de desocupados y dependientes del Sistema Asistencial.

No será hora de repensar cuales industrias deben reformularse para evitar las compras innecesarias en el exterior? O acaso cuando reivindicamos al INVAP y su capacidad cognitiva ello nos inhibe para ser aplicada en la fabricación nacional de industrias renovables? Son solo citas de cosas posibles a realizar, pero sin audacia y creatividad seguro no resolveremos la situación y por el contrario correremos a viejas soluciones que al decir de un conocido se resumen en: un problema, un nuevo impuesto.

Asi como la velocidad del fenómeno es alucinante, las respuestas tambiín deberían serlo, sino nos quedaremos en el mejor de los casos con algo de salud y sin economía.

Andres Filon

Fuente: infoban.com.ar