Manuelita nació en el 2005 en el living estrecho de un departamento parisino. Pocas familias podían participar. En abril del 2006 la Embajada Argentina
sensible al proyecto que vehiculizaba Manuelita, abrieron las puertas (sólo las puertas) para la realización de un encuentro mensual en la sede de la rue Cimarosa, lo que tuvo por efecto la multiplicación inmediata de las
inscripciones, el crecimiento de la lista de adherentes y el sueño de un proyecto más ambicioso.

Nuestras ideas centrales son la transmisión de la lengua y la cultura argentina en un grupo de juegos donde padres e hijos competirían un espacio de socialización. Adultos y chicos vienen a los encuentros a jugar, pintar y cantar junto a otros que tambiín comparten la experiencia de pertenecer a dos culturas.
Los chicos ven que otros chicos y otros adultos hablan español, que otras familias funcionan en dos o mas idiomas en el cotidiano. Los adultos pueden recibir a los reciín llegados, orientarlos, etc.
En definitiva, la Asociación se transforma en un lugar institucional de anclaje y contención.
Y el motivo por el los contacto es porque desde septiembre del 2007 las nuevas autoridades de la Embajada, menos atraídas con nuestro proyecto, empezaron a ponernos obstáculos. Despuís de negociaciones infructíferas, la Embajada nos comunica informalmente el viernes 22 de agosto que por consejo de la Cancillería Argentina las actividades de Manuelita deben cesar ! (Creemos que hablan de las actividades que se desarrollan en la Embajada !)

En fin, dentro de los obstáculos verbalizados hay un problema edilicio evidente de la sede de la rue Cimarosa (grietas en el techo, instalación elíctrica vetusta, etc.) y una agenda cultural apretada lo que impediría que la Asociación utilice un domingo al mes (de 15 a 18 hs.) la sala de exposiciones situada en un ala de la misma sede. Otras excusas tienen que ver con la responsabilidad que la Embajada toma de recibir en sus instalaciones 30 chicos y sus familias respectivas.
Lo que necesitamos para seguir existiendo es prensa y un nuevo lugar. Un empujón mediático que nos permita encontrar una salida. Las reuniones deben seguir, pero nadie dispone de un lugar suficientemente grande para permitirlas y con el clima parisino no podemos crecer en parques. Muchas familias se inscribían por mail o telífono y venían desde más de 100 km para participar.
Sin un lugar, Manuelita perdería el alcance que logró desde que en el 2006 cuando dejo de ser un asunto casi privado a pasar a ser público con la mediación de la Embajada.

Melisa Chali de Guerrien y todos los miembros de Manuelita
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http://manuelita.zeblog.com/

Fuente: infoban.com.ar