La pobreza y las mentiras gubernamentales: El diario La Nación, publicación fundada en 1870, fue históricamente la expresión de los sectores económicamente más poderosos, siendo calificado como la voz de la “oligarquía terrateniente y vacuna” de la Argentina.
En su edición del domingo 7 del corriente mes de abril, presenta una nota donde se destaca que el gobierno publicó un informe sobre la pobreza donde “fueron censuradas frases enteras y borrados los aspectos más problemáticos y controvertidos…”
El artículo comienza analizando la situación de “un grupo de mujeres (que) lucha desesperadamente para salir de la pobreza”, y manifiesta que “el gobierno decidió, en una operación de propaganda en el año electoral, suavizar el informe. Hubo reacciones de indignación y condenas por parte de la oposición. Aun así, quedan los números. En 1998, el 50% de la población poseía el 4% de la riqueza privada neta, mientras que el 10% -los más ricos- controlaba el 45% de esa riqueza. Diez años despuís, en 2008, ya es el 50% de la población el que posee el 1% de la riqueza privada, mientras que el 10% más rico aumentó su poder hasta controlar el 53% de ella”.
La nota continúa indicando que "Mientras los sueldos han aumentado entre las rentas altas, los salarios bajos han caído. La brecha entre ingresos se ha profundizado. Este hecho perjudica el sentido de la justicia por parte de la población [...] y podría, tambiín, afectar a la cohesión social".
Pintando una clara fotografía del carácter estructural de esta situación, agrega que “La mayoría de los niños nacen en familias (con) subsidio que se concede tanto a los desempleados de larga data como a los que nunca trabajaron”
Amplia el cuadro agregando que “Los críticos argumentan, por otra parte, que el subsidio en particular creó sectores de población marginados para los que se hace muy difícil reintegrarse en el mundo del trabajo. En muchas ocasiones, la condición de "subsidiados" se pasa a las nuevas generaciones, y a los hijos no se le presentan muchas alternativas”.
Citando luego a una de las directoras de la ONG especialista en el tema, destaca que "La típica madre que recurre a nuestra asociación es soltera, con varios hijos, a menudo de padres distintos y que no están presentes en las familias", agregando que de un estudio reciente acerca del analfabetismo se concluye que "entre el 22 y el 25% de los niños de menos de 15 años en el país son analfabetos funcionales", recordando que según un experto "Hay que abordar este tema porque estamos perdiendo más que una generación".
Completa la descripción destacando que "Muchos (…) tienen sus primeras relaciones sexuales entre los ocho y los nueve años. Lo normal es entre once y doce. Esto se debe a la hipersexualización de su realidad domística, que se atribuye, entre otras cosas, al alto consumo de pornografía por parte de padres desempleados que se quedan en casa."
Recoge las fuertes críticas efectuadas por parte de los sindicados, quienes manifiestan que: "El gobierno quiere diluir, disimular y maquillar frases decisivas del informe".
Concluye con la opinión de un dirigente de una asociación para la asistencia social, quien “pide que una comisión independiente se encargue de redactar el informe en el futuro” subrayando su denuncia en el sentido de que "Lo que nos queda es un vergonzoso informe oficialista, que tiene como único fin el de presentar el gobierno bajo una luz favorecedora en el medio de la campaña electoral".
¿De quiín estamos hablando?
El diario La Nación es un duro opositor al gobierno argentino, pero el análisis que realiza no es sobre su país, ni sobre Venezuela u otro país latinoamericano, tampoco la crítica recae sobre algún paraíso del capitalismo salvaje, como son los enclaves del sudeste asiático, por el contrario la nota se titula “La cara menos pensada de la prosperidad alemana” y el gobierno que se critica por mentir en las estadísticas y fundamentalmente por llevar a su sociedad a tan malos índices sociales y educativos, es la cara más benívola del “capitalismo social”, ponderada muchas veces como más humana que la que ofrece su versión norteamericana, conocida por sus dramáticas desigualdades.
La condena a la injusta distribución de las riquezas, las mentiras, el agravamiento de la pobreza, es para el gobierno de Ángela Merkel, en una crítica que no puede eludir la conclusión de que estos son los resultados del sistema liberal y de pensamiento único, al que nos hemos visto sometidos desde hace muchos años.
Los argentinos en particular y los latinoamericanos en general, hemos padecido trágicamente los resultados de estas políticas y aún - con la humanidad toda - las seguimos padeciendo.
Cuando en el 2000, Juan Pablo II, con motivo del Año Jubilar, solicitó la cancelación de lo que calificó como “el escándalo de la deuda externa”, ilegitima e ilegal en casi su totalidad, no fue escuchado. Años más tarde Benedicto XVI, “el papa alemán”, en su carta encíclica Caritas in veritate, realizó una durísima crítica al pensamiento liberal ultra-capitalista y pidió modificar su lógica por otra a la que calificó como “la lógica del don” y tampoco fue escuchado, pudiendo ser esta y no otra la causa fundamental de la sensación de impotencia que obligó a su retiro.
¿Escuchará el mundo hoy a un Papa venido del fin del mundo?
Francisco - llegado de la periferia misma del planeta - repetirá los ruegos de sus antecesores y podrá dar testimonio en la retina de su propia historia personal y la de sus compatriotas, sobre la injusticia de un sistema que hace que en un país que puede producir alimentos para 300 millones de personas, donde si bien se ha mejorado considerablemente en lo que va de este siglo, no hayamos alcanzado aun el “hambre cero”, lo mismo que pasa en el resto de los países del hemisferio sur.
Sin dudas resultará necesario escuchar al Papa Francisco, pero tambiín es imprescindible observar “los signos de los tiempos” y terminar con un pensamiento social, cultural y económico que nos ha llevado a estas circunstancias.
Vivimos en un planeta que puede alimentar y hacer vivir dignamente al doble de la población que lo habita. ¿Podrá Francisco cambiar el mundo? Seguramente solo no, requerirá – además del auxilio del Espíritu - de la colaboración de muchos hombres y mujeres de todo el mundo, tanto de los países del hemisferio sur, como de los antiguos países superdesarrollados.
Hoy tenemos una oportunidad, quiera la Providencia que estemos a la altura de las circunstancias.
*Jorge A. Benedetti
San Martín, provincia de Bs. As., 7 de abril de 2013
P.D.: A quienes les interese leer el artículo completo http://www.lanacion.com/1569892
Fuente: infoban.com.ar

























