El intendente de San Isidro, que apoyó con su rúbrica un pedido de jury de enjuiciamiento a dos magistrados “garantistas”, consideró positivo el debate pero lamentó que "pocos pongan la firma".
La lucha contra la inseguridad tiene un nuevo frente abierto, ya que desde distintos sectores del poder político se reclama al sector judicial eficiencia para que los delincuentes permanezcan tras las rejas.
Días atrás el intendente Posse firmó la presentación del pedido de juicio político a dos jueces de San Isidro que dispusieron las libertades de los delincuentes reincidentes y peligrosos a la postre autores del asesinato del vecino sanisidrense Juan Carlos Regis, hecho en el cual sufrió graves heridas su hija.
Se trata de los magistrados Rafael Sal Lari y Esteban Rossignoli. “No quedaba otra opción que cumplir y representar a la comunidad y a esta familia con el inicio de la denuncia que entiendo va a dar lugar al juicio político contra dos magistrados, de los cuales uno en particular repite siempre la actitud de forzar una interpretación de la ley que produce la libertad de gente peligrosa, con antecedentes peligrosos, y resulta que luego esa gente roba y mata.”
Posse analizó que “lo que pasó en la casa de los Regis pudo haberse evitado toda vez que no debieron haber estado en libertad dos personas que en el mes de marzo de 2008, habían sido detenidas y se los puso en libertad. A los 70 días fue que se produjo la tragedia en la casa de la familia Regis.”
Respecto al hecho de tener que encabezar un reclamo contra uno de los poderes del Estado, el jefe comunal admitió que “es una situación amarga, pero tambiín sí que es mi obligación aún cuando no es jurisdicción municipal este asunto, pero es mi obligación que la persona mas importante entre comillas del lugar, ponga todo el relieve respecto de la existencia de estos problemas. De lo que surge de la conversación con el instituto -(IOPI)- que alberga a buena parte de las familias que son víctimas de esto, que hacen estos estudios de temas penales y policiales, y de la conversación con la propia familia, es que en ningún caso se asegura que estos mismos jueces no repitan estas conductas, de hecho hay una tendencia a veces a repetir esto. Entonces creo que la única manera de poder modificar estas conductas es que haya una intervención del sistema de juicio político.”
Respecto al debate que se suscitó en torno al rol de los jueces, Posse manifestó que “nosotros arrancamos esto con muchísima antelación. Ahora se han sumado (más dirigentes) en estos últimos días, y en buena hora que todos expresen su opinión, pero se ha sumado mucha gente a una opinión posible. Ahora, el que puso la firma cuando no la ponía nadie fui yo, y por ahora veo pocos que pongan la firma”, finalizó respecto a los pedidos de juicio político.

El caso Regis

El 17 de julio de 2008, en horas de la madrugada, al menos dos personas entraron en la casa de Carlos Regis en el partido de San Isidro.
Mientras mantenían cautiva a la familia para robarles, asesinaron al dueño de casa y uno de los disparos impactó en el rostro de la hija de la víctima. La bala tambiín fracturó el húmero izquierdo, superando el riesgo de vida luego de dos intervenciones quirúrgicas. La joven aún continúa con tratamientos para recuperar la movilidad de dicho miembro.

Los investigadores creen que el crimen se produjo cuando el hombre forcejeó e intentó evitar que dos o tres delincuentes ingresaran a robar a su casa, en la cual se hallaban, además de su hija Carla, otros cuatro integrantes de su familia.
Todo comenzó cerca de las 2.30 de esta madrugada en una casa ubicada en Rodó 1810, donde se hallaba descansando la familia Regis.
Según los investigadores, al menos dos hombres armados con pistolas pretendieron ingresar a robar a la casa, pero Regis escuchó ruidos en la puerta de entrada y se levantó para ver lo que sucedía.
En ese momento, el dueño de casa se encontró con uno de los asaltantes en el living de la casa, por lo que comenzó a forcejear y a pedir ayuda a los gritos.
La hija de Regis se levantó corriendo y fue a auxiliar a su padre, pero el delincuente que tenía la pistola comenzó a disparar con su arma.
Según la policía, uno de los balazos impactó en el abdomen de Regis, quien cayó gravemente herido al piso, y otro disparo hirió a la hija del ingeniero químico en el hombro y en el rostro.
Vecinos que escucharon los tiros llamaron al telífono de emergencias policiales 911 y denunciaron lo que ocurría, por lo que varios móviles de la subcomisaría La Cava se dirigieron al lugar.
Al llegar, los policías se encontraron con Carla Regis que estaba totalmente ensangrentada, quien les pidió que llamaran una ambulancia para que pudieran atender a su padre, quien se había desvanecido.
Una ambulancia trasladó al ingeniero químico al Hospital de San Isidro, donde finalmente murió como consecuencia de las heridas recibidas, mientras que su hija tambiín fue internada en el mismo centro asistencial.

Fuente: infoban.com.ar