El titular de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto, advirtió que el problema de la inseguridad no se resuelve con “mano dura” ni con planes sociales, sino mediante la generación de posibilidades “reales” de crecimiento a travís de la educación y el trabajo.

“La inseguridad no tiene solución inmediata y las políticas de mano dura no son la solución”, aseveró en el marco de un congreso sobre Vivienda y Desarrollo Humano que se desarrolla en la Universidad Católica Argentina (UCA).

El obispo de San Isidro aseguró que “hay que pensar a largo plazo y esto supone trabajar en políticas inclusivas de la juventud”, porque, insistió, “no basta, tampoco, con planes sociales para revertir este problema”.

“Debemos generar posibilidades reales de crecimiento y desarrollo a travís de la educación y el trabajo”, subrayó.

Casaretto insistió en que “la hipoteca social en Argentina es muy fuerte” y llamó a revertir “la situación de los jóvenes que no estudian ni trabajan, garantizando su acceso a la justicia, la salud, la educación y la ítica promoviendo la dignidad humana”.

“La esquina ha reemplazado a la casa, el lugar lógico para vivir. En contextos de pobreza, el joven no encuentra contención en su hogar sino en la esquina, sinónimo de alcohol y drogas”, graficó.

El prelado sanisidrense opinó que “una democracia que tiene fortalecidas sus instituciones es una democracia que ya está trabajando por la inclusión social”, por lo que estimó necesario “trabajar para el consenso, la previsibilidad, el fortalecimiento social y democrático”.

El obispo alertó que, por el contrario, “la actitud confrontativa hace difícil alcanzar el consenso”.

En agosto pasado, la Conferencia Episcopal Argentina que preside el cardenal Jorge Bergoglio reiteró su “preocupación” por el aumento de los delitos, tras conocer la muerte de Isidro, el hijo de Carolina Píparo, quien embarazada fue baleada en una salidera bancaria.

Diez días antes, ante la multitud que participó de la fiesta de San Cayetano en Liniers, el propio Bergoglio pidió mayor protección para la ciudadanía ante la ola de hechos delictivos y frente a “tanta violencia desatada en las calles”.

En tanto, la UCA difundió en setiembre último un informe que reveló un aumento progresivo de la inseguridad y del miedo al delito entre 2004 y 2009, sin producirse una mejora a partir del plan lanzado por el gobierno en marzo del último año.

Según ese estudio, un 27,3 por ciento de los hogares argentinos sufrió un hecho delictivo en 2009, mientras que la sensación de inseguridad afectó al 77,4 por ciento de la población en el mismo período.

La Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), que elabora la casa de altos estudios privada, determinó tambiín que el 5,2 por ciento de los entrevistados dijo haber sido víctima de un hecho de violencia física en los últimos 12 meses.

Asimismo, reveló que la “percepción o sentimiento” de inseguridad aumentó en forma considerable en los últimos cinco años, afectó a la mayoría de la población y no discriminó según la condición socioeconómica.

Fuente: infoban.com.ar