Tras la iniciativa de un gupo de vecinos, y la oposición de órganos de derechos humanos, se agudiza el conflicto por un espacio público de valor incalculable que el oficialismo quiere vender.Se trata de mas de 100 hectáreas que hace sólo dos años eran de un valor incalculable para la comunidad y que ahora, los mismos concejales oficialistas pretenden lotear a favor de emprendimientos privados sin cumplir con los requisitos de Ley.
El ex Batallón 601 operó como centro clandestino de detención, y ahora, a pesar de haber leyes, dictámenes y recomendaciones de organismos nacionales, provinciales y del ombudsman local, la mayoría oficialista encabezada por el Intendente Enrique García, autorizó lotear para emprendimientos comerciales.
Desde las agrupaciones de vecinos, sostienen que “se trata del único espacio verde que nos permite reducir el díficit de espacios verdes en este distrito”, pero desde el oficialismo, rebaten ese argumento indicando que la demanda de la OMS (Organización Mundial de la Salus) está cubierta por que estamos en zona de influencia del Parque Pereyra Iraola (En las afueras de la Plata).
Ese argumento pueril, sólo apunta a respaldar los negocios privados que se habilitan a raíz de la sinuosa actitud de los concejales del oficialismo, en el marco de una determinación política de entregar todos los espacios a favor de empresas privadas, como ya se hiciera en el caso del Shopping proyectado para la zona costera del bajo de Vicente López, donde con engaños y documentos de dudosa legalidad, se pretendió autorizar un mega emprendemiento comercial  sobre terrenos fiscales provinciales y municipales destinados a “espacios verdes públicos”.
En el mismo sentido, la administración municipal, se encuentra negociando con la Armada Argentina la sesión de parte de los terrenos fiscales del estado nacional del club Buchard del bajo de Vicente López, a fin de permitir que se lleve a cabo el proyecto del Shopping del grupo empresario liderado por Carlos De Narváez, ya que el proyecto original sería inviable tras las denuncias periodísticas que evidenciaron que el trámite del expediente fue realizado “respondiendo a intereses” ajenos a los que deberían haber primado: el intrerís público.
Fuentes confiables, explicaron que “gente de la municipalidad está negociando cobrar una deuda de tasas a cambio de terrenos que sirvan para hacer el distribuidor de tránsito” necesario para que el Shopping de De Narváez sea viable. Los vecinos denunciantes de las irregularidades en el Batallón 601 se hicieron eco de este nuevo trámite de la comuna en beneficio del interís aparente de un grupo inversor, y la negociación entre la comuna y la Armada Argentina incluiría, por parte de la comuna, la autorización de construir en el espacio que no sea canjeado por la deuda, la nueva sede de la ESMA.
Ahora, tanto el Batallón 601 como el Club de la Armada, son terrenos del Estado Nacional cedidos a la fuerzas militares para su uso, pero los antecedentes recientes de intereses económicos y empresarios, los han convertido en un banquete apetecible para grupos inversores, que desde el Deliberante y el Ejecutivo local, están dispuestos a servir en bandeja a cambio de un beneficio que a simple vista se desconoce, a la vez que se contrapone con los argumentos esgrimidos por el oficialismo en ordenanzas anteriores.
Ahora, tras las denuncias periodísticas en el ámbito regional y local, el tema ha llegado a los medios nacionales, y es posible que, al igual que ocurrió con otras de las ordenanzas votadas el 23 y 24 de diciembre, la cuestión quede en manos de la justicia, y al menos por un tiempo, los espacios verdes, en manos de los vecinos.

Fuente: infoban.com.ar