Los investigadores de la desaparición de Erica Soriano, la chica embarazada vista por última vez el 21 de agosto, realizaron allanamientos en las casas de los padres de Daniel Lagostena, pareja de la joven, en busca de algún rastro que permita encontrarla.

El fiscal de Lomas de Zamora Gerardo Loureiro dispuso procedimientos a pedido del abogado Ariel Ursino, representante de la familia de Erica, quien solicitó avanzar sobre el entorno de Lagostena.
Fue así la Policía Científica, junto a expertos geólogos y antropólogos, llegó hasta la casa del padre de Lagostena, en Sayos al 1000, donde hicieron una detallada requisa que incluyó pruebas de ‘luminol’ para detectar rastros de sangre y perros adiestrados.

Al mismo tiempo, se hizo un allanamiento similar a 300 metros, en la vivienda de la madre de Lagostena.

Las fuentes dijeron a DyN que “hasta esta noche no se había encontrado ningún elemento de interís en pro de localizar a la chica”.

El 21 de agosto pasado, Erica Soriano (30) salió de su casa, en Lanús, con destino a Villa Adelina, San Isidro, para almorzar con su madre y su hija de 12 años, que había quedado al cuidado de la abuela. La joven nunca llegó y desde entonces Lagostena (50) se convirtió en virtual sospechoso para su familia.

Según dicen, la chica, antes de salir, discutió con su pareja, al que describieron como “celoso y posesivo”. Tambiín señalaron que en un forcejeo el hombre se habría quedado con la cartera y los documentos de la joven desaparecida.

Más allá de las sospechas, la Justicia no pudo imputar a Lagostena. Hubo diligencias en un campo de Saladillo donde la pareja solía ir y se le tomó testimonial, pero no se encontraron fisuras en sus dichos.

Durante unos días Lagostena desapareció tras dejar una carta que decía: “Me voy, no quiero ser el chivo expiatorio de esta situación ni de Scioli”. Pero a su regreso, ocho días despuís, explicó a la Justicia que estaba “angustiado” y que quería hacer investigaciones por su cuenta.
En los últimos días los investigadores allanaron la casa de Lagostena, en Coronel Santiago al 1200 de Lanús, y hallaron “huesos humanos” que serían de los que usan los estudiantes de medicina, y otros restos no humanos que son peritados.

Los familiares de Erica se quejaron porque dicen que Lagostena sabía de esta medida varios días antes y por ello sospechaban que habría podido “limpiar” su casa.

El lunes pasado, además, la Fiscalía tenía previsto -y se canceló por un tema burocrático- la exhumación de al menos ocho cuerpos del cementerio de Lanús, ante la sospecha de que el cuerpo de Erica haya sido inhumado con nombre falso o junto a otro cadáver.

La familia de Erica sostiene que el padre de Lagostena es dueño de una cochería y que por eso la ex pareja de la joven pudo haberse aprovechado de los contactos para inhumar los restos sin que nadie se enterase.

La semana pasada, el Ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense que conduce Ricardo Casal decidió ofrecer una recompensa pública de 20 mil a 70 mil pesos para quienes aporten datos fehacientes que permitan dar con el paradero de Erica.

Todas las investigaciones hasta ahora han sido infructuosas y no hay un solo indicio o pista que permita dar con la joven.

Fuente: infoban.com.ar