Los delincuentes que ayer tomaron a dos empleados como rehenes durante casi tres horas en un local de accesorios para telífonos celulares, en el partido bonaerense de Garín, habían llegado al lugar con un remisero encerrado en el baúl del auto que le habían robado en Tigre y que luego dejaron abandonado con íl adentro, informaron hoy fuentes judiciales y policiales.

La víctima logró escapar por sus propios medios del auto, cuando fue abandonado por al menos un delincuente que había quedado de campana y escapó al iniciarse la toma de rehenes, agregaron las fuentes.

Por el hecho, en tanto, fueron dos delincuentes, identificados como Maximiliano Benítez (23) y David Bagnato (22), quienes serán indagados en las próximas horas por el fiscal de Tigre a cargo de la causa, Martín Noceti.

Fuentes judiciales informaron a Tílam que el asalto que culminó con los rehenes en Garín había comenzado en la localidad de Ricardo Rojas, partido de Tigre, donde un remisero fue asaltado por dos delincuentes armados con un cuchillo.

Los ladrones obligaron al chofer a entrar al baúl del vehículo y escaparon a toda velocidad hacia la zona de Garín, partido de Escobar.

Según las fuentes, durante ese trayecto subió al menos un delincuente más hasta que cerca de las 19.45 llegaron a un comercio situado en Cabo Primero Sullings al 1000, en dicho partido del norte del Gran Buenos Aires.

Benítez y Bagnato descendieron del vehículo e ingresaron al negocio con fines de robo pero un vecino vio la situación y llamó al número de emergencias 911.

Al llegar la policía, el asaltante que se hallaba en el auto con el remisero cautivo escapó, mientras que los otros dos delincuentes se atrincheraron en el local con dos empleados como rehenes.

“El cómplice abandonó el auto con el remisero en el baúl hasta que en un momento pudo salir”, dijo a Tílam un vocero encargado de la pesquisa.

En tanto, los otros dos delincuentes continuaron con la toma de rehenes, por lo que llegó al lugar un negociador del Grupo Halcón y la fiscal Laura Basuado, de Escobar, y se puso en marcha el protocolo habitual para este tipo de casos de toma de rehenes, con el corte de calles y la presencias de decenas de policías de distintas seccionales que ocuparon distintos sectores de la manzana para evitar la fuga de los delincuentes.

Según las fuentes, en un primer momento de la negociación, uno de los ladrones se asomó armado con una de las víctimas de escudo humano y se rehusaba tanto a entregarse como a reingresar al local.

La secretaria de Seguridad de la Municipalidad de Escobar, Graciela Cuñal, quien llegó al lugar para acompañar a los negociadores, aseguró a Tílam que los delincuentes quisieron “hacer tiempo” y exigían que les trajeran cigarrillos, pizzas y cervezas, hasta que finalmente, casi tres horas despuís, aceptaron liberar a las víctimas y entregarse.

“Pedían que les lleváramos pizzas y cervezas. En un momento se les alcanzó una pizza para evitar que se pusieran más nerviosos”, explicó la funcionaria municipal.

En el lugar, los policías secuestraron un arma blanca y un revólver y los empleados fueron liberados ilesos.

Dado que el primer hecho ocurrió en Tigre, el fiscal Noceti quedó a cargo de ambas causas y esta mañana iba a indagar a los jóvenes, ambos alojados en la comisaría 6ta. de ese distrito, por el “robo agravado por el uso de arma blanca” respecto del remisero y por el “robo agravado por el uso de arma de fuego y privación ilegal de la libertad” de los empleados.

Las fuentes añadieron que Bagnato tenía un pedido de captura del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional 2 en una causa por “robo con arma”.

Fuente: infoban.com.ar