“Transcurridos 5 años y habiendo instado al proceso todo el tiempo, habiéndonos constituido como querellantes, tener la imputación de la fiscalía, y el sorteo del juzgado, solo resta ponerle fecha al juicio y se ha producido una dilación inexplicable” expresó Federico Storani sobre la causa que lleva adelante la Justicia de San Isidro contra el conductor de la lancha que embistió y provocó la muerte de su hijo Manuel, la mamá de Manuel y un ocupante de la otra embarcación.

El conductor de la lancha Pablo Torres Lacal, un excéntrico comerciante de diseño interior, está acusado de “triple homicidio simple con dolo eventual”.

En diálogo con InfoBAN Radio, Storani explicó los artilugios de la defensa de Torres Lacal para posponer el llamado a juicio: “las apelaciones fueron todas y cada una rechazadas, recurrieron a recursos de queja, que tienen como único objeto la dilación y el último fue rechazado en la Corte provincial. Esta estrategia busca que pueda alcanzarse la prescripción y apelar a la impunidad”.

El histórico dirigente radical recordó cómo fue el hecho: “Manuel y su mamá Ángeles Bruzzone estaban regresando a puerto después de festejar un cumpleaños, tarde, en un río oscuro, y este señor Torres Lacal bajó a río a pesar de las advertencias que le habían hecho en la guardería naval y la estación de carga de combustible, casi a oscuras con una embarcación que desarrolla una enorme potencia”.

Y agregó: “Tuvo una actitud de completa desaprensión por la vida. Se encontró con la lancha donde venían Manuel y su mamá, y la partió en dos, literalmente. Era tal la velocidad, que luego del impacto, (la lancha) siguió su marcha, se subió a tierra y anduvo 50 metros más”.

“Las pericias, la reconstrucción de los hechos, los testimonios, han sido suficientes para la calificación de triple homicidio con dolo eventual, ratificado por el juez de Garantías. Resulta insólito que a 5 años no podamos tener una fecha para el juicio” lamentó.

Storani también advirtió que existe una “situación de descontrol” en el Delta y que hechos similares “ocurren con muchísima frecuencia”.

“Después de este hecho me dediqué a buscar sobre otros y registré innumerables episodios, algunos más graves y otros menos, pero todos evitables” indicó.

Para Storani, eso implica una “situación de descontrol”.

“La Prefectura no tiene recursos suficiente y en algunos casos no actua con la diligencia necesaria. Hemos visto cosas como fiestas clandestinas, consumo de estupefacientes, o simplemente navegantes que van en embarcaciones menores y son avasallados por otros. Todo esto ocurre con muchísima frecuencia” remarcó.

“Argentina es el segundo país de Latinoamerica después de México en muertes por hechos de tránsito. Es una verdadera epidemia que requiere la profundización de la educación, una campaña muy activa, la modificación de normas y el acompañamiento de una legislación más clara y más severa” concluyó.

El hecho ocurrió el 31 de  marzo de 2016 en el canal Vinculación entre los ríos San Antonio y Luján, en la Primera Sección de Islas del Delta. Manuel Storani tenía 14 años.