Jéssica Fernández Arguello, la joven que hace 13 días fue atacada a balazos por su ex pareja, que fue detenida, evoluciona favorablemente, informaron hoy fuentes judiciales.
La mujer fue derivada a una sala de internación común y el fiscal de la causa evalúa tomarle declaración en las próximas horas.

La joven de 28 años se encuentra internada en el Hospital Mariano y Luciano de la Vega, de Moreno, hasta donde el fiscal 1 de Moreno Leandro Ventricelli, tiene previsto enviar a un médico forense para que evalúe su está en condiciones de testificar en la causa que tiene como imputado por el ataque en contexto de violencia de género a su expareja, Justiniano Del Valle Ríos (30).

“El hecho está claro y acreditado”, explicó una fuente judicial, el referirse al hecho ocurrido el sábado 24 de octubre pasado, cuando la joven recibió cinco disparos en un domicilio ubicado en la esquina de Sarmiento y Asunción, de Cuartel V, donde convivía con el sospechoso, a pesar de que había radicado tres denuncias por violencia de género en la Justicia para solicitar la exclusión de hogar.

El agresor, tras permanecer varios días prófugo, fue detenido en la localidad bonaerense de González Catán, partido de La Matanza, donde se cree que se mantuvo oculto varios días con ayuda de vecinos del barrio.

El hombre se negó a declarar y quedó a disposición de la justicia, informaron fuentes de la causa.

Por el caso hay un segundo detenido, Wilson Zárate, quien fue acusado de encubrimiento por presuntamente darle refugio a Ríos, pero que quedará en libertad en las próximas horas, adelantaron los voceros.

Yamila, prima de Jéssica, dijo que “es un milagro” que la joven se haya recuperado a pocos días del ataque que sufrió y aseguró que “el peligro de vida ya pasó”.

“Me siento libre”, le dijo la víctima a su prima al enterarse que su ex está detenido, según contó Yamila, quien explicó que la familia prefirió por ahora no darle muchos detalles de lo sucedido para evitar que se angustie.

El ataque contra la joven ocurrió el 24 del mes pasado, cuando Ríos encontró en el teléfono celular de Jéssica fotos de las denuncias que ella había realizado, tras lo cual la amenazó de muerte y salió de la vivienda.

Mas tarde, cuando Jéssica se encontraba bañando a su hijo en el primer piso de la casa, el agresor subió, la mujer bajó corriendo y allí le efectuó cinco disparos, según lo determinado en el marco de la causa.

La línea 144 realiza atención, contención y asesoramiento en situaciones de violencia de género. También atienden por WhatsApp en +5491127716463.