Los hombres de bajos ingresos tratados por cáncer de próstata serían más propensos a desarrollar tumores más agresivos que aquellos con mejor nivel económico, sugiere un estudio realizado en un hospital público de Estados Unidos.

Comparados con la población con la misma enfermedad tratada en hospitales universitarios y centros privados de ese país, el equipo halló una tasa más alta de cánceres prostáticos en los hombres tratados en el Hospital General de San Francisco, un centro público que atiende a personas de bajos recursos y sin seguro de salud.

La mayor proporción de cánceres de alto riesgo no podría explicarse solamente por los diagnósticos tardíos debido a la falta de controles, sino que influirían varios factores.

El cáncer de próstata de “alto riesgo” incluye tumores con alta posibilidad de diseminarse y volverse fatales porque ya son muy grandes o poseen anormalidades que los hacen especialmente agresivos.

La mayoría de los tumores de próstata son de crecimiento lento y nunca avanzan lo suficiente como para acortar la vida del paciente. Pero lo mejor para los hombres con cáncer prostático de alto riesgo es el tratamiento inmediato, con cirugía, radioterapia u otros tratamientos.

TUMORES MAS PELIGROSOS

Los autores hallaron que, de los 377 hombres diagnosticados con cáncer de próstata en el hospital público de San Francisco entre 1998 y el 2008, sólo el 29 por ciento tenía tumores de alto riesgo, según el estadio tumoral, los niveles en sangre del antígeno prostático específico (PSA) y la escala de Gleason, que mide la agresividad de los tumores.

En cambio, se le diagnosticó cáncer de bajo riesgo al 39 por ciento de los hombres registrados en dos grandes bases de datos de tumores prostáticos: una de pacientes tratados en 31 centros acadímicos y comunitarios desde 1995, y otra de hombres tratados en la University of California en San Francisco (UCSF) entre 1997 y el 2007.

El resto de los hombres tratados en el Hospital General de San Francisco (el 61 por ciento) tenían tumores de riesgo alto o intermedio, o diseminados más allá de la próstata.

El 12 por ciento de los pacientes tratados en el hospital público tenía cáncer diseminado a las vesículas seminales fuera de la glándula prostática, nódulos linfáticos cercanos o aún a órganos más distantes.

Eso, comparado con el 4 por ciento de los pacientes registrados en la base de datos nacional y menos del 7 por ciento de los inscriptos en el registro de la UCSF, precisó el equipo en Journal of Urology.

“¿Quí es lo que impulsa esa tendencia? Por ahora, no lo sabemos”, dijo el autor principal, doctor Matthew R. Cooperberg, profesor asistente de urología de la universidad.

La diferencia no podría explicarse con las brechas en el acceso a la atención, dijo Cooperberg a Reuters Health. A muchos hombres tratados en el hospital público se les habían realizado controles diagnósticos de rutina del cáncer de próstata.

Los hombres negros tienen más riesgo de desarrollar la enfermedad que los de otras etnias y el grupo atendido en el Hospital General de San Francisco incluía un porcentaje mayor de afroamericanos que las otras dos bases de datos utilizadas para la comparación.

(Fuente: Agencia Reuters-Amy Norton)

Fuente: infoban.com.ar